Finlandia renueva su sistema educativo a partir de 2016. Sí, a pesar de ser reconocidos mundialmente como el más avanzado y que mejores resultados dio a lo largo de los últimos años, la Educación en el país europeo se reinventa para el próximo año.

De esta forma, uno de los objetivos es la eliminación de las materias bajo un método llamado «Phenomenon Learning», que le da el poder al alumno sobre qué intereses persigue en su camino de aprendizaje. Así, el estudiante selecciona proyectos temáticos que llevará adelante con su educador.

«En la educación tradicional, los alumnos van a su salón y tienen clases de matemáticas, después de literatura y luego de ciencias», manifiesta Marjo Kyllonen, gerente de educación de Helsinki. «Ahora, en lugar de adquirir conocimientos aislados sobre diferentes materias, el papel de los estudiantes es activo. Ellos participan en el proceso de planificación, son investigadores y también evalúan el proceso» para preparar a los niños para el futuro, en el que «necesitarán una capacidad de pensamiento transdisciplinaria, mirar a los mismos problemas desde distintas perspectivas y usando herramientas de distintos tamaños».

Al respecto del sistema «Phenomenon Learning», su implementación no es improvisada ni repentina, ya se instaló gradualmente en los establecimientos educativos de la capital finlandesa en los últimos dos años y los resultados fueron exitosos.

Asimismo, uno de los grandes cambios de la nueva metodología va a repercutir en los docentes, quienes serán acompañantes y colaboradores de las decisiones de sus alumnos y ya no tendrán el control sobre la currícula sino que irán implementando sus conocimientos y dinámicas a lo largo del desarrollo del ciclo escolar. Es decir, podríamos decir que se van a convertir en una especie de mentores. Pese a esto, Finlandia es también reconocida por el alto grado de formación de los educadores, quienes son reconocidos en el país como profesionales y para ejercer deben tener una maestría.

Otro detalle interesante sobre el ámbito de la Educación en una nación que apenas roza los 5 millones y medio de habitantes es que el presupuesto del Estado en la materia es solamente del 6,8% del Producto Bruto Interno, similar a la que tiene Argentina, por citar un ejemplo.

Finalmente, es llamativa y acertada la conclusión de Marjo Kyllonen sobre este intento de romper un paradigma en el aprendizaje. «No creo que los profesores puedan simplemente sentarse atrás y ver lo que pasa. Creo que su papel es aún más importante que en el sistema tradicional, así que tienen que tener mucho cuidado en la manera cómo aplican este método».