En una jornada en el Senado que comenzó a las 17 horas del jueves y anteriormente fue pronunciada por diferentes sectores a lo largo de este año (y puesta en agenda por más de una gestión gubernamental), el proyecto de eximición del Impuesto a las Ganancias se convirtió en ley.

Con 66 votos afirmativos y solamente 1 abstención (que corresponde a Esteban Bullrich, perteneciente a Juntos por el Cambio), las y los trabajadores que tengan ingresos inferiores a 150.000 pesos quedarán fuera del gravamen. Además, quienes perciben jubilaciones por un monto inferior a 8 haberes mínimos también serán comprendidos por la medida, que es retroactiva al 1° de enero de este año.

Cabe destacar que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) adelantó que habrá diferentes deducciones impositivas para las personas que cobren más del mínimo que establece la ley y hasta 173.000 pesos para evitar una notoria brecha. «Lo que se sancionó ayer es una buena noticia, genera un alivio fiscal muy claro en segmentos distintos», expresó su titular, Mercedes Marcó del Pont, quien estimó que aproximadamente 47.000 millones de pesos irán directamente hacia el consumo y «van a ayudar a la recuperación económica».

Además, adelantó que «para el Impuesto a las Ganancias de las empresas vamos a ver lo que ganan, no el tamaño de las empresas. Nueve de cada diez empresas van a ver reducida su alícuota». Por su parte, Cecilia Todesca Bocco, vicejefa de Gabinete de la Nación, aseguró que es «una medida que se va a sentir en el bolsillo de un conjunto importante de trabajadores» y «es un impuesto progresivo, pero no es justo que se les aplique a niveles salariales que no se pueden considerar elevados».