Comenzó a pintar desde muy pequeño y a realizar trabajos en madera, utilizando diversos elementos y técnicas. Finalizada la escuela secundaria, en 1994, ya graduado como maestro mayor de obras, se dedicó a tallar en madera en Villa La Angostura. Ávido por crecer profesionalmente, regresó a Neuquén para profundizar sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes y el Profesorado en Artes Visuales. Involucrado de lleno con el arte de la escultura, comenzó a realizar distintos trabajos en resina, hierro, yeso, retak (similar al yeso), cemento, telgopor y alabastro, los cuales fueron exhibidos en diversas salas de exposición, galerías de arte y encuentros de escultores.
Si bien la mayoría de las obras desplegadas por Anrather en la muestra que realiza actualmente en Buenos Aires están esculpidas en alabastro, hay algunas particularmente especiales, realizadas con otros materiales: esto lo podemos observar en una de sus ultimas creaciones de 2012, el “Chantauro” el cual fusiona con ironía, la figura del “chanta” porteño con la de un cerdo. Lo realizó en chapa soldada, en su mayor parte en color plateado, menos los anteojos, el portafolio y el saco que fueron resaltados mediante una pátina dorada que le da a la obra un efecto “gastado”.
Otra de sus creaciones de 2011, “La justicia argentina” está realizada en su mayor parte en alabastro pero combinado con hierro, para la cual utilizó dos técnicas diferentes, una para modelar el hierro y la otra para tallar el mármol. La venda de metal que cae sobre el rostro cubre parcialmente el ojo izquierdo de la figura, dejando el derecho al descubierto, lo cual manifiesta una vez más la subjetividad del escultor, quien pone en tela de juicio el accionar de la justicia en nuestro país.
Por último, otra de las esculturas del profesor Anrather realizada con técnica mixta es “El precio de las vanidades”, que recibió este año una mención especial en el Salón Nacional de Cipolletti. Se trata de un maletín entreabierto revestido con piel de zorro natural, en cuyo interior se observa la figura de un zorro, realizada en resina de color rojiza, que simula al animal en carne viva luego de haber sido despojado de su piel: la protesta del artista contra la matanza de animales se hace evidente en esta formidable producción. Gustavo Anrather comentó que la piel de zorro que utilizó para esta obra es natural y que era un abrigo que llegó a sus manos antes de ser descartado. Actualmente existen las pieles sintéticas, pero su intención es la de repudiar y concientizar respecto a la matanza innecesaria de un promedio de 25 ejemplares de esta especie para la confección de prendas de vestir que dan idea errónea de prestigio y de cierto status social a quienes las “lucen”.
En cuanto a las realizadas en alabastro, el arte abstracto se hace presente en “Maternidad”, que simboliza la figura de una mujer embarazada y “Reiki”, la imagen de una persona cuyos brazos dan marco a la energía que se genera en la terapia alternativa del mismo nombre, basada en la imposición de manos. Ambas esculturas ganaron recientemente un premio en la Galería de Abasto (San Luis 3316, CABA).
Para darte todavía más ganas de ir a ver esta refinada muestra, te comento que este artista también tiene muy presente a los pueblos originarios en varias de sus obras: “La enseñanza del tiempo” muestra la diferencia de trato que se da a los ancianos en la cultura indígena y en la sociedad actual, ya que según comenta el artista, en los pueblos aborígenes los mayores enseñan sus conocimientos a sus descendientes, pero en la sociedad actual son considerados estorbos y alojados en geriátricos. En la parte frontal podemos observar un rostro avejentado con una esfera entre sus manos, que simbolizan su conocimiento, y en la parte de trasera de la obra vemos el rostro de una mujer joven que personifica a quienes reciben las enseñanzas de sus mayores.
Te recomiendo que visites la exposición de esculturas de Gustavo Anrather, un artista neuquino de ascendencia alemana que conjuga talento, juventud, sensibilidad y buen gusto en todas sus producciones: pasá a visitarlas por el local 26 de la Galería Larreta, ubicada en Florida 971, CABA, de lunes a viernes de 10 a 20 y los sábados de 10 a 17. Tenés tiempo hasta el 14 de octubre.