Como se preveía, el 2018 fue el año con la mayor inflación desde hace casi 3 décadas. El 17,6% de suba de precios que registró el pasado año es el más alto desde 1991, que llegó al 84%.

Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el alza de precios en el último mes de 2018 fue del de 2,6 por ciento. Para el acumulado anual influyeron la devaluación a lo largo del año y los ajustes tarifarios como principales factores.

En diciembre, los responsables del incremento fueron la telefonía celular y las prepagas, con un aumento del 7,7 y del 5,2%, respectivamente. Desde el Banco Central remarcaron que, si bien es una inflación alta, se registra un descenso respecto de agosto y septiembre, que tuvieron índices de 3,9 y 6,5 por ciento.

Los aumentos, rubro por rubro

Durante 2018 los rubros que sufrieron más alza fueron el transporte con un 66,8%, comunicación con el 55,3, otros bienes y servicios 53,2, alimentos y bebidas no alcohólicas 51,2 y salud 50,2%. Los sectores que tuvieron un menor incremento son: vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 45,7 por ciento; recreación y cultura 43,4; restaurantes y hoteles 39; prendas de vestir y calzado 33,1; educación 32,1; y bebidas alcohólicas y tabaco con 28,3 por ciento.

Después de señalar que la inflación era el problema más fácil de solucionar y prometer que el índice iba a disminuir a un dígito anual, los resultados económicos del gobierno de Mauricio Macri van en otra dirección.

Muy lejos quedaron las metas iniciales del 10% posteriormente corregidas al 15 a 17% anunciadas en diciembre de 2017. A eso hay que sumarle la caída del poder adquisitivo, con una disminución del salario real 17,3 por ciento, la merma más profunda desde la crisis de 2001.

Con estos datos, y pese a la aspiración oficial, los economistas prevén que será complicado que para los próximos meses la inflación se ubique por debajo del 2% debido, principalmente, a los aumentos ya previstos en las tarifas de los servicios públicos.