La dirigente social Milagro Sala fue condenada a 13 años de prisión por ser la líder de una «asociación ilícita» que defraudó al Estado y se apropió indebidamente de 60 millones de pesos cobrados por cooperativas para construir viviendas sociales, entre 2011 y 2015.

Además, fue inhabilitada para ejercer cargos públicos. Sala fue condenada como jefa de una asociación ilícita y coautora de «fraude a la administración pública» y «extorsión en concurso real».

La condena se dictó en el marco de la causa «Pibes Villeros» en la que se investiga a Sala por dirigir esa asociación ilícita que, con la colaboración de funcionarios provinciales y municipales, usaban fondos de programas habitacionales nacionales para otros fines.

Fallos y condenas

El Tribunal en lo Criminal N°3 de Jujuy señaló en el fallo que las cooperativas jujeñas «pedían trabajo y presionaban al gobierno provincial y a los municipios» para que se les entregue tierras y así realizar obras en barrios de la capital jujeña y localidades del interior provincial.

La justicia también condenó al marido de Sala, Raúl Noro, a tres años de prisión, y a la diputada provincial Mabel Balconte a 8 años con pedido de desafuero, y a más de 20 exintegrantes de cooperativas de trabajo que integraron la Tupac Amaru y la Red de Organizaciones Sociales.

Asimismo, fueron condenados Lucio Abregú y Pablo Tolosa Perea, exintegrantes del directorio del Instituto de Viviendas y Urbanismo de Jujuy (IVUJ), y a dos técnicos, uno del IVUJ y otro de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy.

La dirigente de la Tupac Amaru está detenida con prisión preventiva domiciliaria desde hace tres años y es investigada en varias causas. Además de «Pibes Villeros», por la que recibió la condena, otra fue por construcción de viviendas sociales donde está involucrado el exgobernador peronista Eduardo Fellner y por el escrache al actual mandatario provincial, Gerardo Morales, en 2009.

«Solo investigan a la negra»

Antes de recibir la condena, Sala señaló a la prensa que «nadie investiga nada, pero sí investigan a la negra, a la coya, a la chorra. Así que, queridos periodistas, ustedes son parte de la burocracia y son ustedes los responsables de implementar la Justicia en nuestra provincia», justicia que está «cooptada por Gerardo Morales», dijo Sala y remarcó: «Los jueces fueron apretados por Morales para que nos dicten una condena a todos nosotros. Y todos los compañeros son inocentes, no robaron nada. Lo único que hicieron fue buscar dignidad y vivir».

Luego de conocerse la sentencia, Sala siguió con los cuestionamientos políticos y argumentó que «todas las causas están armadas» y que «se está jugando la democracia». También sostuvo que «no es verdad que nosotros desviamos fondos, presentamos todas las pruebas que demuestran lo contrario. Atrás de mi persecución están Macri y Blaquier». Además, «todos fueron a festejar mi detención. Es otra payasada más de Morales», sentenció Sala.

Por su parte, Morales consideró que el fallo es «un hito para restablecer la paz» en Jujuy. «El fallo de ayer marca un hito en el punto de restablecer la paz, de recuperar un clima de convivencia de Jujuy. Fundamentalmente, para terminar con tanta corrupción que, en definitiva, terminó robándoles a los pobres que no tienen la vivienda», sostuvo el gobernador. Morales afirmó que «había un modelo cultural que no solo tenía que ver con un sistema de corrupción sino también con un sistema de violencia: había marchas, presiones, agresiones y violencia inclusive sobre miembros de la propia organización».

Respaldos

El presidente boliviano, Evo Morales, se solidarizó con Sala y, a través de su cuenta de Twitter, expresó «nuestra solidaridad con la hermana Milagro Sala, quien ha sido condenada injustamente a 13 años de cárcel por luchar por una mejor vida para los pobres y para los indígenas de su país. Esperamos que esta situación sea revertida y le deseamos mucha fuerza en estos difíciles momentos».

Asimismo, la expresidente Cristina Fernández también respaldó a la dirigente social y sostuvo que la condena es «un paso más en la brutal persecución que sufre Milagro Sala, con una condena a medida de Macri y Gerardo Morales».