El presidente Alberto Fernández anunció un aumento a partir de marzo del 13% en los haberes jubilatorios y la Asignación Universal por Hijo (AUH), además de otros beneficios sociales.

Además de estos incrementos para el 86,8% de las personas incluidas en los sistemas de seguridad social, Fernández comunicó en conferencia de prensa que los adultos mayores obtendrán un grupo de 170 medicamentos en forma gratuita, aunque aún no se detallaron cuáles.

Asimismo, desde la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) manifestaron que la suma fija es de 1.500 pesos con un extra de 2,3%. «En un país devastado, se privilegió a los más vulnerables», afirmó Alejandro Vanoli, titular del organismo, y declaró que «el 75%» de los pasivos «le ganan al aumento que le hubiese otorgado la fórmula de Cambiemos». “En un país devastado, prácticamente en default y un sistema previsional vaciado, hay que empezar por los de abajo, los más vulnerables. Los jubilados de la mínima son la prioridad”, amplió, y no dejó de lado la crítica a la gestión anterior que encabezó Mauricio Macri: “En otro tipo de gobierno, esto terminaba en un ajuste brutal. Ahora estamos discutiendo cómo se redistribuyen las cargas”.

«Se dio un aumento promedio cercano al 10% contra una inflación del mes de enero de 2,3 y sin olvidar que, durante diciembre y enero, se dieron bonos de 5 mil pesos y se duplicó la asignación”, expresó el director de Anses, y se adelantó a los reclamos, «pero hay que tener un poquito de sensibilidad social, porque hay gente que se está muriendo de hambre en el país».

Al respecto de la reformulación de la movilidad jubilatoria, Vanoli adelantó que “se definirá antes del aumento de junio» y «no debería ser muy diferente a la fórmula que se utilizaba durante el kirchnerismo porque, con esa fórmula, a la mayoría de los jubilados les fue mejor que con la fórmula de Macri”. Es decir, previamente a los cambios el aumento habría sido de 11,56%, 1,44 por ciento menos que el anunciado por Fernández.

Críticas a la medida

Desde Juntos por el Cambio emitieron, inmediatamente, un comunicado que cuestiona la decisión gubernamental. «Por primera vez, en más de 10 años, un gobierno actualizó las jubilaciones por decreto, discrecionalmente, según sus necesidades políticas y fiscales del momento», en un texto firmado por Alfredo Cornejo (Unión Cívica Radical), Patricia Bullrich (PRO), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y Miguel Ángel Pichetto.

Por su parte, Cornejo utilizó su cuenta de Twitter para criticar la iniciativa: «Este nuevo sistema de actualizaciones discrecionales, según las necesidades del gobierno, es un paso atrás en la construcción de nuestra democracia. Los jubilados tienen derecho a saber cuánto van a cobrar, más allá de la generosidad puntual del gobierno de turno».

El comunicado también detalla que «un jubilado que cobra el haber medio (20.006 pesos) va a perder más de 1.000 pesos hasta el próximo aumento (353 pesos menos por mes)», a la vez que «a un jubilado que cobra $30.000 el Gobierno le está quitando $1.278 por mes, y su aumento será sólo del 7,3%, cuatro puntos menos de lo que establece la ley».

Finalmente, el manifiesto afirma que «el esquema de actualizaciones perjudica especialmente a quienes hicieron aportes a lo largo de su vida laboral, y atenta contra el valor del esfuerzo y el trabajo». «Este sistema puede generar una nueva catarata de juicios contra el Estado, justificados, como ya ocurrió en las presidencias de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, y de cuyas sentencias tuvo que hacerse cargo el gobierno de Cambiemos». «En Juntos por el Cambio creemos que la Argentina se debe un debate sobre la sostenibilidad de largo plazo del sistema previsional. Pero debe ser un debate abierto, con centralidad».