Tal como sucede hace un par de semanas en la Ciudad de Buenos Aires, los trabajadores y agrupaciones vinculadas con el Hospital Garrahan volvieron a denunciar públicamente el recorte presupuestario acentuado en los últimos 18 meses por parte del Gobierno de la Ciudad para realizar las actividades sanitarias con normalidad en un establecimiento que atiende a niños de toda la Argentina.

Entre las consecuencias más visibles del ajuste financiero, que trepa a 453 millones de pesos, se cuenta la cancelación de la incorporación de nuevas camas de internación y tampoco se hará la apertura del centro de atención para pacientes oncológicos. Al respecto de lo primero mencionado, de las potenciales 1.500 ubicaciones se está cumpliendo con solo un tercio de estas localizaciones para atender.

Asimismo, hay que tener en cuenta que el Garrahan es financiado en conjunto por el Estado Nacional y por el Gobierno de la Ciudad en cumplimiento del Decreto 815 firmado en 1989, pese a que desde al área local se redujo año tras año el aporte económico, según el informe realizado por la Auditoría General junto al gremio de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en el que detallan que en los últimos periodos fueron los siguientes: en el año 2009 Nación envió $ 241.587.311 y la Ciudad $ 215.267.000 (una diferencia del 12%). En el año 2014 Nación dispuso $ 902.589.656 ante $ 776.450.282 de Ciudad, es decir, una brecha aún mayor que representa el 16,24% entre ambos. Distancia que se acentúa por los $ 1.165.050.000 contra $ 939.000.000 durante este 2015 (24% entre ambos financiamientos).

Pese a las cifras, el jefe de Gobierno elegido recientemente, Horacio Rodríguez Larreta confirmó que «en el Garrahan está el 100% del presupuesto que aprobó la Legislatura. Durante ocho años no hemos escuchado un solo problema con el hospital. Los problemas aparecen a un mes de la elección», sugirió. Lo que obvió mencionar en sus declaraciones es que los presupuestos aprobados se dieron con el voto mayoritario de la Legislatura Porteña que pertenecen al mismo partido que Rodríguez Larreta: el PRO.

Como consecuencia de este accionar, representantes del Consejo de Administración del Garrahan acudieron este martes al Congreso para una exposición pública de los inconvenientes que surgieron con la reducción presupuestaria.

Entre algunos de los reclamos se detalló el pedido de pago de sueldos, imposibilitados luego de la aprobación el 27 de agosto de una partida por 44 millones de pesos por parte del Gobierno de la Ciudad cuando se requerían 158 millones, es decir, un cuarto de lo solicitado.

Por su parte, el dirigente de Proyecto Sur, Fernando «Pino» Solanas realizó una recorrida junto a Jorge Selser (médico y exlegislador) por las instalaciones del Hospital Garrahan y, una vez culminada esta acción, expresó que «vamos a defender con todo el hospital público. Acá se está violando una ley nacional, es vergonzoso que la Ciudad invierta en publicidad de campaña política y se olvide de la salud». Además, el hecho tomó una amplia difusión y trascendencia que llegó hasta el cantautor y activista Ismael Serrano, quien visitó el Garrahan y brindó un espectáculo musical para los chicos internados y sus familiares. Mientras el músico español tocaba la guitarra en las instalaciones, otros también guitarreaban… pero con oídos sordos ante el reclamo.