La muerte del tío de Peter Parker: escenas para construir el mito

En el cine de superhéroes, tanto de Marvel, DC Comics y de cualquier origen, hay una escena clave que define al protagonista, en la saga de “El hombre araña” es, sin lugar a dudas, la muerte del tío Ben del joven Peter Parker.

Este episodio es uno de los momentos fundacionales del mito de hombre arácnido. En términos narrativos es el instante en que Peter Parker inicia el paso de la adolescencia a la adultez y comprende que sus poderes van a cambiar su vida para siempre. Además, el tío Ben es dueño de una de las frases más célebres y recordadas del cine superheroico: «Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Esta máxima proviene del comic Amazing Fantasy #15, creado por Stan Lee y Steve Ditko en 1962, y en realidad no es dicha por ningún personaje, sino que acompaña a una de las viñetas finales del numero donde aparece por primera vez el hombre araña.

La escena aparece explícitamente en tres películas, aunque se menciona ese momento en casi todas las de la saga. Ellas son “El hombre araña” de 2002 y “El hombre araña 3” de 2007 (ambas de Sam Raimi) y “El sorprendente hombre araña” de Marc Webb del año 2012. Ambos directores ofrecen variaciones muy significativas en cuanto a este episodio fundacional. Raimi, un director ya consagrado en Hollywood al hacerse cargo del proyecto, presenta una construcción más clásica del héroe, casi ingenua, basada en la culpa directa y el dilema moral de como sobreponerse ante el episodio. Webb, en cambio, con una sola película en su haber y con una extensa carrera en la dirección de videos musicales, introduce un tono distinto vinculado a la rebeldía juvenil del personaje y una ética más ambigua, donde el asumir la responsabilidad va a darse de una manera mas difusa y progresiva. Estas diferencias se plasman de una manera profundamente cinematográfica en cuanto a las decisiones tomadas respecto al espacio, el montaje, las actuaciones, la fotografía y la puesta en escena.

Mientras que en el cómic original el tío muere en su casa, a manos de un ladrón que Peter Parker, ya con su traje arácnido, había dejado escapar sin saberlo tras un robo en un estudio de televisión, en las películas el espacio donde transcurre la acción se presenta de forma muy distinta. En la primera de Raimi la escena comienza luego que Peter deja escapar deliberadamente a un ladrón con la recaudación de un espectáculo de lucha libre del que había participado con un disfraz de hombre araña. Poco después el ladrón mata al tío en la calle, y al enfrentarlo, descubre que el mismo permitió su fuga. En la de Webb ocurre de otra manera: Peter discute con su tío y sale enojado de su casa, camina hacia una tienda en la que también sucede un robo y deja escapar al ladrón, pero en este caso el tío que fue a buscarlo forcejea con el ladrón corriendo y recibe un disparo que lo mata en el acto. En “El Hombre araña 3” se produce una resignificación de la muerte: Peter y su tía son notificados en la estación de policía que el verdadero asesino del tío fue Marko Flint, el villano conocido como Sandman, y al que habían culpado era solo un cómplice, Rami la recrea usando flashbacks de la escena original desde otro punto de vista.

En cuanto a las actuaciones el contraste es notable. En la primera versión de Raimi, Tobey Maguire compone a un Peter Parker desde una contención casi inocente: su reacción ante la muerte de Ben no es explosiva, sino que en forma gradual va a ir desatando su furia. Cliff Robertson como Ben refuerza esta línea con una actuación cálida, moderada desde el punto vista emocional. En cambio, en la película de Webb, Andrew Garfield es lo contrario: hay irritación, orgullo herido, al ser testigo del hecho esboza desde los gestos y la emoción un arrepentimiento inmediato. Martin Sheen aporta un Ben más humano y falible, cuya muerte está atravesada por la tensión previa. El tono de Maguire cambia en la última, reconfigura su actuación desde la introspección, el impacto no es estar ante la muerte de su tío sino el saber quien fue realmente su asesino.

El montaje evidencia también las diferencias de estilo. En su primer película Rami utiliza un montaje clásico, de progresión clara sin fragmentaciones excesivas y con el hecho de no mostrar el momento del disparo, hay un impacto emocional en lo inevitable del desenlace. Webb, por su parte, introduce un montaje mas dinámico, con alternancia en la discusión en la tienda, la huida del ladrón y la reacción tardía de Peter. En “El hombre araña 3” el montaje adquiere una relevancia mas importante: se intercalan en la escena recuerdos, revelaciones y reencuadres de la original, Raimi revisita su propio material desde una nueva perspectiva narrativa.

La fotografía acompaña los distintos acercamientos a la escena. En la primera de Raimi la iluminación es relativamente neutra, mucho más oscura en los espacios que se muestran en la búsqueda del asesino por parte de Peter. En cambio, en la versión de Webb la iluminación es más contrastada, con mucha luz en el interior de la tienda y el exterior nocturno más sombrío, oscuro, sobre todo en la calle donde muere el tío. Se acentúa esto en “El hombre araña 3”, el uso de sombras y el blanco y negro remite a un universo mas tenebroso, acorde con el conflicto interno del protagonista.

La puesta en escena articula todos estos elementos en cada versión. En “El hombre araña” es clásica y transparente. Raimi no es Raimi, no hay travellings veloces ni subjetivos, ni ángulos extremos y movimientos de cámara bruscos que generen tensión y vértigo que si se ven en otras partes de la película. Los movimientos de cámara son contenidos, una coreografía simple que deja que el drama emerja sin interferencias. Webb en cambio la hace más dinámica, con el uso de la cámara en mano, encuadres de los personajes más cerrados, lo que hace la experiencia mas visceral. Rami vuelve en “El hombre araña 3” a trabajar la escena con otro punto de vista, e intercala fragmentos en blanco y negro, muy cercanos al cine negro, e introduce variaciones en los ángulos y en el acercamiento a los personajes.

Al integrar todos estos elementos, la representación de la muerte del tío Ben se revela como una escena en constante transformación, y seguramente una nueva versión nos traerá un cambio en la forma de abordarla. La figura del tío funciona como núcleo moral del mito del hombre araña, pero cada etapa del cine de superhéroes la utiliza de forma distinta. Al comparar las tres versiones se puede ver cómo cambia la construcción del héroe y, al mismo tiempo, la manera de narrar los orígenes de un mismo personaje.

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