Enfermeros y enfermeras de los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) se movilizaron el 21 de septiembre, en el «Día de la Sanidad», para ser reconocidos como profesionales de la salud y reclamar mejoras laborales y salariales. Cuando llegaron a la Legislatura porteña fueron reprimidos por la Policía de la Ciudad. Un capítulo que se repite en otros países que reclaman desde otros sectores en medio de la pandemia. Parece ser la violencia la mejor manera de callar las voces que piden no ser invisibles ante la mirada del Estado y el pueblo.

Visiblemente cansados y con indignación por los hechos ocurridos tras la movilización del 21, en las instalaciones de la Maternidad Sardá de CABA, convocada por la Asociación de Licenciados de Enfermería (ALE) y otras organizaciones de salud, se llevó a cabo este martes en horas de la mañana una rueda de prensa en repudio a la represión sufrida la semana pasada en la Legislatura de esta ciudad y convocaron al paro y movilización el próximo jueves 1° de octubre.

Carolina Cáceres es integrante de la Comisión Directiva de ALE y enfermera del Hospital Tornú, y aseguró: “Nunca estuvimos tan presionadas y agotadas como bajo el COVID-19. El sector salud es primera línea y esencial en serio, por eso ya contamos miles de afectados de coronavirus y decenas de fallecidos de enfermería, siendo grupo de riesgo. Es decir: muertes evitables si se cumpliera con las licencias para el personal de enfermería. Estos atropellos son recurrentes en CABA y en todo el país”.

“Estamos marchando por la inclusión a la carrera profesional, la Ley 6.035 -que la Legislatura Porteña modificó en 2018-. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no nos reconoce como profesionales de la salud”, afirmaron los voceros y asistentes a la manifestación de enfermeros que terminó en represión. Además, afirman que existe una falta de reconocimiento a la profesión con sueldos que rondan los 30 mil pesos y con paritarias postergadas. También denuncian que los bonos para personal de la salud son de 20 mil pesos, en tanto que para los enfermeros es de 10 mil.

Por su parte Andrea Ramírez, enfermera del Hospital Ramos Mejía e integrante de la Comisión Directiva de ALE, ratificó: “La enfermería es el componente mayoritario del equipo de salud. Somos profesionales y, sin embargo, en CABA Horacio Rodríguez Larreta y Fernán Quirós, en acuerdo con las conducciones de SUTECBA, UPCN y Médicos Municipales, bloquean el ingreso a la carrera con los términos de la Ley 6.035. Es un escándalo de discriminación laboral que tiene consecuencias: pluri-empleo, enfermedad, contagios y fallecimientos de compañeros. No lo vamos a permitir. Por eso, el próximo jueves 1° vamos a ser miles en las calles en una lucha que se nacionaliza como en 2018”.

Al respecto, la convocatoria del jueves 1° de octubre a las 11 horas en Congreso es para marchar desde allí hacia la Legislatura Porteña, y será apoyada por las profesionales de ALE con el sindicato del hospital Moyano AGHIM, de la Comisión Interna del Hospital Italiano, la asociación de profesionales del Garraham, de CICOP y otras entidades. Las calles verán a esos héroes por los que piden aplausos pero no reconocen su labor ni protegen sus derechos.