El viernes pasado en el Noticero conversamos con Norma Lezana, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APYT), sobre el reclamo de la agrupación por las 13 técnicas en Hemoterapia que no son reconocidas como trabajadoras formales y no se encuentran dentro del equipo en planta permanente dentro de la institución.

«Las chicas se acercaron a la asociación para comentarnos la situación en la que están después de 5 o 6 años, donde están contratadas bajo una resolución del Consejo de Administración en la que figuran como Reemplazo de Guardia sin días fijos, como si ellas estuvieran reemplazando a alguien de manera eventual, lo cual es completamente irregular porque están haciendo un trabajo permanente, constante y, de hecho, el hospital depende porque el 80% de la sangre que entra es de los dadores de las colectas del centro regional, las colectas externas. Ellas salen por la mañana en un móvil del hospital y llegan a distintos lugares donde se realizan las campañas para el Centro Regional de Hemoterapia y pueden llegar a tener que realizar extracciones a 32 o 100 donantes. Este sistema tiene dos actores sociales: uno son los donantes, pero otras son las trabajadoras que hacen esta tarea tan esencial con mucho profesionalismo y alta calidad de atención para que el donante vuelva, porque si no, los donantes no volverían a hacer esa donación tan importante. Es donar vida, sin sangre no hay trasplantes, no hay cirugías, no hay tratamientos oncológicos, no hay plasma», detalla Lezana. Asimismo, agrega que «al no tener días fijos, ellas tampoco pueden tener otros trabajos». «Hay una sola respuesta posible, que es el pase a planta», afirma Lezana, ante la falta de resolución al tema por parte del Estado.

Además de la situación de estas mujeres y la precarización laboral, Lezana revela que «hay otros tipos de contrataciones precarias» y varios casos con irregularidades, y comparte su parecer acerca de la gestión durante la pandemia en nuestro país. «Siempre estamos últimos a la hora de los presupuestos, Salud y Educación». «Todo lo que hace a una sociedad que se desarrolle con Salud y Educación como derechos fundamentales se van perdiendo. Nosotros no dejaremos de dar las peleas que haya que dar. También luchamos contra la burocracia sindical que firma las paritarias a la baja y ven que está pasando eso y no dicen nada», sentencia la secretaria general de APYT. «Las nuevas generaciones desconfían de los sindicatos, ven que algo falla» y concluye que «tiene que haber un Estado presente que regule esos derechos que ya ganamos».

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