Publicada este lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional promulgó la Ley de Economía del Conocimiento que otorga beneficios fiscales y acceso a créditos para micro, pequeñas y grandes empresas.

De esta forma, la Ley 27.570 incluye a la industria del software, aeroespacial y satelital, producción audiovisual en formato digital, biotecnología, bioinformática e ingeniería genética, nanotecnología y nanociencia, robótica y la ingeniería para la industria nuclear entre los nuevos rubros con beneficios fiscales y que el Estado deberá considerar como potenciales en la generación de empleo, desarrollo y mejora de servicios y facilitar su crecimiento. También se creó el Fondo Fiduciario para la Promoción de la Economía del Conocimiento.

Para obtener dichos beneficios, las compañías y emprendimientos deberán acreditar que más de dos tercios de su facturación anual tenga relación con algunas de las actividades antes citadas e inversión en la capacitación de sus empleadas y empleados y si lo hicieran con personas desempleadas menores de 25 años o mayores de 45 años, además de mujeres que acceden por primera vez a un empleo formal, los beneficios se computarán por el doble de su valor. Asimismo, pueden considerarse a las empresas nacionales y también aquellas habilitadas para trabajar en el territorio argentino.

Con fecha de vigencia desde el 1° de enero de este año y hasta el 31 de diciembre de 2029, la normativa incluye aquellas iniciativas que superen exportaciones por 4% (microempresas), 10% (pequeñas y medianas) y 13% (grandes) del total de su facturación anual. Además, la ley detalla un bono de crédito fiscal intransferible de hasta 70% de las contribuciones patronales efectuadas a utilizarse en un periodo de hasta 24 meses para cancelar impuestos. Un dato no menor en relación a este aspecto es que se amplía en hasta 80% cuando se tratase de incorporaciones de mujeres, travestis, transexuales y transgéneros, personas con discapacidades y/o residentes en «zonas desfavorables».