En las últimas semanas se produjo en la Argentina un debate absolutamente innecesario. La expresión que utilizo es determinante porque, en base a la información y las fuentes, ni siquiera hay tema para discutir. A lo que de verdad me refiero es que la polémica surgió porque algunos medios tomaron una información, la tergiversaron y luego la dieron a conocer.
El asunto que estuvo en el ojo del huracán, entonces, es el cálculo que elaboró el discutido Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INdEC) en base a la Canasta Básica de Alimentos y la Canasta Básica Total, las cuales se denominan CBA y CBT, respectivamente.
Esta nota no es para defender ninguna posición, es simplemente para tratar de brindar la información tal y como la elaboró el organismo, al cual no cuestionaré simplemente porque el artículo es para ofrecer una mejor interpretación de los resultados. No se trata de posturas.

Para introducirnos al tema, el cálculo se toma en base a la Encuesta Permanente de Hogares y los participantes, a través de sus ingresos, determinan si pueden satisfacer la CBA junto a la compra de bienes y además de servicios, entre los que se incluyen vestimenta, transporte, educación, salud y más. Este resultado total representa la CBT.
Con esta base, la línea de pobreza está trazada por aquellos que no llegan a satisfacer la Canasta Básica Total, mientras que la línea de indigencia está signada por quienes ni siquiera pueden alcanzar la Canasta Básica de Alimentos.
Así, entonces, vemos que en los resultados obtenidos para el mes de julio de este año, la CBA informa que la línea de indigencia está ubicada en los $ 222,77 para un adulto. Si calculo que ese periodo está conformado por 31 días, el costo diario para no ser indigente debe superar los $ 7, 19. El número es irrisorio si se intenta adquirir los productos necesarios en cualquier comercio, pero precisamente de eso se trata esta línea: nos dice que por ese importe uno es considerado indigente. La definición del término es clarísima, por si persisten las dudas. Según la Real Academia Española, el significado aplica a quien no tiene medios para alimentarse ni vestirse. Vale la pena volver atrás y completar la información agregando que, con respecto al anterior mes de junio del presente año, la línea de indigencia sufrió un incremento mensual del %0,974.
En cambio, para superar la línea de pobreza durante el pasado mes de julio, fue necesario contar con $ 494,68 que arrojan un resultado diario de $ 15,96.
Ahora que contamos con estos datos, los reales, pueden surgir una infinidad de temas para debatir. Pero luego de analizar estos resultados oficiales, no hay lugar a discusión: las conclusiones no deben ser comunicadas antes que la información, estas deben ser sacadas por sí mismos.