La filtración luego del trabajo de más de 300 periodistas de casi un centenar de países en las que once millones y medio de documentos salieron publicados para revelar las personalidades en el ambiente político, cultural y hasta deportivo que realizaron operaciones con empresas radicadas en Panamá, uno de los paraísos fiscales, despertó la atención de todos los medios del mundo.
Por ejemplo, apenas conocidos los Panamá Papers, como se bautizó esta investigación, provocó la renuncia inmediata del mandatario islandés, Sigmundur David Gunnlaugsson, luego de las manifestaciones al saberse de las operaciones que el primer ministro llevó adelante con cuentas offshore. Otro de los casos más resonantes es el del presidente argentino Mauricio Macri, quien no solo figuraba como director en una empresa mientras ejercía su mandato como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sino que además se reveló que también está en el directorio de una segunda compañía creada en 1981 y que aún mantiene operaciones comerciales.
Por estos motivos, se lo considera uno de los funcionarios implicados con mayor relevancia para los medios de comunicación de todo el globo.
Así explica el asunto la entidad estatal Radio y Televisión de España (RTVE): «Los actuales presidentes de Argentina -Mauricio Macri- y Ucrania -Petro Poroshenko-, y el rey de Arabia Saudí -Salman bin Abdulaziz Al Saud- encabezan una lista de una docena de líderes políticos -en ejercicio o que lo han estado hasta hace poco- que tienen o han tenido sociedades opacas en paraísos fiscales, según demuestra la investigación realizada durante más de un año por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que han analizado más de 11 millones de documentos del bufete panameño de Mossack Fonseca, lo que supone la mayor filtración de la historia, bautizada como ‘Los Papeles de Panamá'».
Al respecto, la British Broadcasting Corporation (más conocida como la BBC), relata en su portal que «los Panamá Papers son un desafío para las democracias de la región que tienen que mostrar una solidez institucional que muchas veces ha brillado por su ausencia. El caso más fuerte es, sin lugar a dudas, el del presidente argentino, Mauricio Macri. Este martes, el jefe de gabinete Marcos Peña dio una conferencia de prensa en la que negó que hubiera nada ilegal en la sociedad offshore que aparece en los documentos filtrados. El presidente de Argentina, Mauricio Macri, aparece en dos sociedades offshore reveladas en los documentos de ‘Panamá Papers’. Según los papeles, el presidente integró el directorio de Fleg Trading Ltd, sociedad registrada en las islas Bahamas, en el Caribe, desde 1998 hasta fines de 2008, año en que Macri ejercía como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Pero este lunes se reveló que había una segunda compañía offshore de Macri, Kagemusha S.A., formada en 1981, que aún sigue operando y tiene a Macri como director. Desde la oposición, el bloque kirchnerista y el Frente Renovador exigieron explicaciones y solicitaron la renuncia de la macrista Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, quien se mostró satisfecha con las explicaciones presidenciales», se puede leer en el sitio web de la BBC.
Además, amplía el artículo con el contexto argentino: «En medio de fuertes aumentos tarifarios para la electricidad, gas, agua y transporte, y un aumento de la desocupación y la pobreza que, según el Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Argentina añadió 1,4 millones de personas a la pobreza, las denuncias complican el plan de ajuste de Macri».
Por su parte, la alemana Deutsche Welle detalla otros implicados argentinos en la filtración de documentos: «Néstor Grindetti, exministro de Hacienda de la capital durante la gestión de Macri y actual alcalde de Lanús, manejó una sociedad registrada en Panamá y una cuenta bancaria en Suiza. Operó offshore entre julio de 2010 y julio de 2013. A su vez, en el informe del ICIJ se mencionan a exdirigentes y empresarios vinculados al kirchnerimo. Entre ellos está Daniel Muñoz, quien fue secretario privado de Néstor Kirchner y tuvo actividad en una sociedad offshore en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas a partir de 2013, cuando ya estaba afuera de la función pública. El informe, que involucra a políticos, deportistas y otras personalidades mundiales, aclara de todas formas que la conformación de una sociedad en un paraíso fiscal no es un delito en sí mismo, salvo que haya servido para blanquear dinero o para evadir impuestos».