Motivada a resaltar las reflexiones, vivencias y experiencias de personajes destacados por su capacidad de entrega al colectivo social tales como Nelson Mandela, Friedrich Nietzsche y Mahatma Gandhi, es que quiero compartir sus palabras sobre la motivación y la resiliencia que pasaron, atravesados por diversas situaciones en la vida, sobre todo, Mandela y Gandhi.

Mandela decía: «Creo que permitir a alguien, una simple persona, creer que él o ella es como el contenedor, como la fuente, la esencia y el origen de todo misterio divino, creativo y desconocido, es quizá demasiada responsabilidad para una frágil psique humana. Es como pedirle a alguien que se trague el sol. Deforma y distorsiona egos, y crea todas estas expectativas inmanejables sobre el rendimiento. Y creo que la presión de eso ha estado matando a nuestros artistas los últimos 500 años».

También nos expresaba que ante todo era un optimista y que, si le venía de forma natural o aprendida, no lo sabía. Parte de lo que supone ser optimista es siempre dar pasos hacia adelante, hacia el sol. Tuvo muchos días en que su fe en la humanidad fue duramente puesta a prueba, pero siempre tuvo claro que bajo ninguna circunstancia se rendiría a la desesperación, pues ese es el camino que lleva a la derrota y muerte.

Frase portadora de fe y esperanza en sí mismo: “Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”.

Por otra parte, Gandhi nos ilustraba al decir: “Cuando la oscuridad del camino te impida continuar, recuerda que aquí está mi mano para ayudarte a viajar. Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. Cuida tus pensamientos porque se volverán actos. Cuida tus actos porque se harán costumbre. Cuida tus costumbres porque formarán tu carácter. Cuida tu carácter porque formará tu destino. Y tu destino será tu vida».

Nietzsche, con su característica contundencia, aseguraba que no debías conformarte con lo que necesitas, lucha por lo que te mereces y que nada te pertenece en propiedad más que tus sueños.

Con una visión superadora, escribió sobre la fuerza natural del superhombre en su libro más citado: “Así habló Zaratustra”.

Una historia poética donde el ermitaño Zaratustra vuelve a la sociedad para anunciar a los hombres la verdad sobre ellos. Había llegado el momento de destruir los conceptos del bien y del mal y de ofrecerle a la humanidad un nuevo y glorioso ideal.

Para finalizar, comparto una frase (de autoría anónima) de autovaloración y superación. «Aunque sientas el cansancio, aunque el triunfo te abandone, aunque un error te lastime, aunque una traición te hiera, aunque una ilusión se apague, aunque el dolor queme tus ojos, aunque ignoren tus esfuerzos, aunque la ingratitud sea la paga, aunque la incomprensión corte tu risa, aunque todo parezca nada… ¡vuelve a empezar!

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