Odiar el lunes es un lugar común antiguo. No poder dormir el domingo a la noche por el desorden de sueño del fin de semana es otro, quizás un poco más novedoso. Seguramente algunos vieron la tormenta mientras intentaban alejarse de la vigilia y hubo aquellos que se despertaron por ella.

Lunes 29 de octubre y una particular madrugada, con la lluvia más intensa en la ciudad de Buenos Aires de los últimos cien octubres en la franja entre las 3 y las 9 horas. «El agua caída no batió récords para este mes, pero sí superó todos los registros en esa franja horaria», señaló Lorena Ferreira, jefa del Departamento de Hidrometeorología del Servicio Meteorológico Nacional. En 24 horas cayeron 91 milímetros según datos del Observatorio Central de la Ciudad, en el barrio de Villa Ortúzar, y los vientos llegaron a 60 km. por hora.


Lluvias e inundaciones y una ciudad que no podía absorber más agua. 2.883 evacuados, la mayoría de La Matanza. Daños materiales difíciles de calcular. Autos llevados por el agua apilados en medio de las calles. Líneas de subte y trenes interrumpidas, demoras en los aeropuertos (por citar algunos ejemplos, en Ezeiza se retrasaron los vuelos a Bogotá, Iguazú, Montevideo, Porto Alegre y Rosario), barrios sin electricidad que acentuaban los trastornos en el tráfico. Colegios y escuelas sin clases, empleados que no abrieron negocios, trabajadores con motivos de fuerza mayor. Básicamente, una tormenta que hizo colapsar a Buenos Aires.
Y sin lugar a duda, lo más grave que dejó el temporal fueron dos muertos. Primero se informó que un hombre de 76 años murió ahogado en Isidro Casanova. Luego confirmaron que en Lanús una mujer falleció electrocutada y su esposo quedó gravemente herido.

En Constitución se derrumbó una vivienda erigida sobre una agencia de Quiniela, ubicada en Lima al 1.700. Los bomberos lograron sacar a un hombre entre los escombros. A su vez, se cayó la mampostería del techo de otra vivienda del mismo barrio. Además, el Río Luján se desbordó y llegó hasta la conocida Basílica. En la provincia de Santa Fe se derrumbó un puente en la Ruta 11, que une las localidades de San Lorenzo y Puerto San Martín. Afortunadamente, en ninguno de estos casos hubo víctimas.
Asombra vivir en un mundo donde podemos volar lejos, lanzar cohetes, crear, consumir y amar nueva tecnología, comunicarnos en tiempo real, pero llueve y las ciudades colapsan y a la gente la mata el agua.
Fotos:  Télam.