El Premio Nobel de Química fue para los creadores del nanoscopio, el microscopio que supera a sus pares ópticos. A través de la fluorescencia, los tres científicos premiados lograron obtener una alta resolución que permite observar moléculas individuales dentro de las células.
Los investigadores Eric Betzig y William Moerner, de Estados Unidos, y el alemán Stefan W. Hell fueron galardonados por la Real Academia de las Ciencias Suecas. El jurado anunció el premio y agregó que «debido a sus logros, el microscopio puede ahora asomarse a la nanodimensión».
Desde el Siglo XVII las observaciones eran realizadas a través de microscopios que podían ver elementos del tamaño de bacterias. Este límite es superado con el microscopio fluorescente o nanoscopio, que observa objetos con marcadores fluorescentes y luego los escanea para obtener las imágenes. Las observaciones a escala nanométrica permitió observar la interacción de proteínas involucradas en enfermedades como el alzheimer, el parkinson y el cáncer.
Los premiados reciben 8 millones de coronas suecas (879.000 euros). También fueron otorgados los premios en Medicina al equipo formado por John O’Keefe, Britt Moser y Edvard Moser por el hallazgo del «GPS interno» del cerebro, y el de Física a los científicos Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura por la creación de las luces led.
El Premio Nobel es el mayor reconocimiento al que aspiran científicos, escritores o activistas. Fueron creados en 1895 por Alfred Nobel, un industrial sueco, con el deseo de premiar investigaciones, descubrimientos o notables contribuciones a la humanidad.