Este martes 3 de mayo en la Cámara de Diputados de la Nación, se llevó adelante el debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda sobre el proyecto de ley que prorroga hasta el 31 de diciembre de 2072 las asignaciones específicas para industrias e instituciones culturales previstas en el artículo 4° de la Ley 27.432 sobre impuestos. Compartimos fragmentos de los discursos de legisladores y legisladoras sobre este tema.

La primera exposición fue por parte del diputado Pablo Carro (Frente de Todos – Córdoba), quien es el presentante de este proyecto.

“Creo que hay una amplísima mayoría en esta Cámara que entiende que la cultura no es algo que nos viene como un derecho cuando tengamos la guita suficiente para poder acceder a ella. La cultura atraviesa todo nuestro pueblo, tenga uno mucha o poca educación, mucha o poca plata. Y ese es un argumento que tenemos que defender. La cultura no es algo que hacen solo los que trabajan en la cultura, todos hacemos nuestra cultura, la cultura es patrimonio de todos y todas los que habitamos este país.

De solo puestos directos de trabajo, el cine genera más de 90.000, pero si además pensamos la cultura en un sentido amplio, estamos hablando de más de 700.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Esto significa el 3,1% del empleo en Argentina y el 3,6% del Producto Bruto Interno (PBI). Estas asignaciones son multiplicadoras del trabajo, no solo de cultura.

Si no hay asignaciones para la cultura, lo que queda es lo que el mercado haga con nuestra cultura. Si nosotros no le damos la asignación lo que perdemos es pluralidad, diversidad y democracia, y nos van a quedar discursos únicos y concentradores.

Estas asignaciones son importantes porque necesitamos una cultura abierta, plural, diversa, democrática, que contenga no solo la cultura de élite o en un sentido conservador sino que pueda haber cultura popular, disidente, alternativa o cultura liberal. Todas las culturas.»

«Negarnos al financiamiento de nuestra cultura, de alguna manera, es hacerle el juego a las grandes plataformas transnacionales que no tributan en Argentina» y, más adelante, Carro añadió: «Con la plata de la cultura no se va a pagar la deuda, así como dirigente sindical digo ‘con la de los laburantes no, que paguen los que ganaron’, lo mismo digo con este caso».

Gabriela Brouwer de Koning (Evolucion Radical – Córdoba)

Añadió cuestiones especificas sobre el caso de las bibliotecas populares, que “son un espacio donde van niños adolescentes y adultos y encuentran un lugar donde pueden hablar, compartir sus inquietudes, hacer diferentes actividades culturales o talleres de contención educativa. Están constituidas por vecinos que son voluntarios y están comprometidos con las problemáticas de su pueblo o localidad. Las queremos defender porque sabemos que, si estas instituciones no tienen la ayuda del Estado, es muy probable que terminen desapareciendo y su función social con ellas también».

Myriam Bregman (PTS/FIT – Unidad – CABA)

«Lo que aquí se está exponiendo es el reclamo de los propios trabajadores y trabajadoras de la cultura. Apoyamos la lucha que estos trabajadores tienen y nos parece importante que eviten el desfinanciamiento para la producción nacional del cine, teatro, música, medios comunitarios y bibliotecas populares. Creemos que es urgente porque no puede seguir en vilo su destino, su trabajo. Creo que es importante que evitemos el apagón cultural, que repudiemos la represión de la Policía de la Ciudad y que le demos pronto dictamen a este proyecto.»

Ignacio García Aresca (Córdoba Federal – Córdoba)

“Vamos a acompañar el proyecto. Córdoba ha realizado un trabajo importantísimo en lo que significa la producción audiovisual. El gobernador Juan Schiaretti ha creado una ley audiovisual para la provincia que da beneficios impositivos para quien se quiera desarrollar en el arte audiovisual. Esto también se extendió en el interior de la provincia, los polos audiovisuales hoy están en Río Cuarto, Villa María y San Francisco, yo fui intendente de San Francisco durante ocho años y he trabajado en ese proceso. Creo que es fundamental el acompañamiento de un Estado Nacional, Provincial y Municipal.

Tenemos que pensar en la posibilidad del estudio, le vamos a dar previsibilidad a quienes quieren empezar a estudiar artes cinematográficas y que muchas veces quedan postergados porque no tienen una salida laboral. Para eso el Estado tiene que estar presente.

Las bibliotecas populares, cuando se crearon en cada localidad de nuestra Argentina, fue para llegar a chicos que no tenían la posibilidad de comprar un libro, esos trabajos se crearon desde antes que cualquiera de los que estamos acá hubiéramos nacido, para dar contención y educación. Hay que seguir trabajando por conectividad y tecnología, pero para que las bibliotecas populares hoy existan en cada localidad hay que seguir acompañando porque son fundamentales.»

Luciano Laspina (Bloque Pro – Santa Fe)

«Nuestra posición siempre ha sido que los impuestos de asignación específica suelen ser una calamidad. Porque muchas veces se van creando recursos y se excluyen de la discusión presupuestaria y se van asignando recursos sin ningún tipo de priorización y, a veces, eso es sumamente contraproducente para la discusión presupuestaria. Sobre todo en un país que está enfrentando enormes dificultades en materia fiscal, en materia de pobreza, de desnutrición infantil y de pobreza infantil.

Esto no quiere decir que no haya fondos para la cultura, no quiere decir que la cultura deba ser desplazada de las discusiones. Lo que quiere decir es que el país debe darse una discusión en su asignación de recursos en cada ley de presupuesto y no una vez cada 75 años. No tiene ninguna lógica presupuestaria ni política fijarle una prioridad presupuestaria en recursos a una causa que no sabemos, por más noble que sea, si va a estar en las prioridades de los argentinos dentro de 5, 6 o 10 años.

Pero los impuestos de asignación específica son parte de la realidad presupuestaria de la Argentina. Nosotros creemos, en este caso puntual, que sí tenemos el derecho de plantear cómo se van a distribuir esos recursos. Me parece que esta es una discusión crucial, porque el escandalo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) en términos de la cantidad de personal que alberga en sus ‘oficinas de la burocracia’ se lleva casi un tercio del presupuesto, que no va a los directores, no va a los productores, no va a los artistas, y esto lo he hablado con productores, artistas y directores que se quejan de esto. Si legislamos una masa ‘x’ de recursos que puede ser muy grande, tenemos que darle un destino a esas aplicaciones.

Hay un auge de nuevas plataformas que está generando un verdadero boom en la demanda de producciones artísticas. Hoy en Argentina está grabando Robert De Niro con Luis Brandoni, dos grandes actores, yo me quedo con Brandoni, no se qué opina Hernán Lombardi (de fondo, dice que le gustan los dos). Afortunadamente, tenemos un auge de plataformas que ha generado sobre todo contenido nacional, además de series, de contenido más o menos comercial, más o menos cultural… con lo cual está funcionando bastante bien el mercado, digo para quienes denostan algunas formas tradicionales de asignación de recursos.

Estamos elaborando un dictamen de minoría donde, básicamente, prorrogamos por dos años las asignaciones específicas de este dictamen. Y lo que vamos a hacer en el proyecto es elaborar una serie de requisitos, condiciones o topes a la asignación de los recursos: concretamente, que el gasto en personal de los organismos fondeados por estos impuestos no supere el 10%, como dije, en el caso del INCAA creo que el gasto en personal es del 27%, más otros gastos de funcionamiento, se debe llevar largamente el tercio de los recursos que deberían ir a la cultura, no a la burocracia. Creo que esto lo tenemos que hacer y tenemos el apoyo de toda la comunidad cultural.»

Gerardo Milman (Bloque Pro – Buenos Aires)

«50 años creo que nos parece un plazo irrazonable. El 21 de septiembre, la Argentina conmemora dos eventos importantes: el Día de la Primavera y el Día del Estudiante… pero, además, hay dos eventos poco importantes, uno es que nací yo y otro es que nació Pablo Echarri.

Integro esta Cámara por el voto popular de mi provincia pero en representación del pueblo de la Nación, y la Constitución Nacional ha resuelto que los diputados seamos beneficiados con el aporte de los impuestos de los ciudadanos por una remuneración llamada ‘dieta’ por el plazo de cuatro años. Y así como creo que está muy bien lo que la Constitución ha establecido, me parece que lo mismo debe ocurrir en otras áreas. No creo ni en las presidencias vitalicias ni en financiar de manera vitalicia a ningún trabajador, ni a ninguna expresión cultural, ni nada, porque la dinámica de las sociedades se va renovando. Yo tengo 55 años y si la Constitución dijera que el pueblo me tiene que financiar por 50 años, me tendrían que financiar hasta los 105 años. Pablo Echarri, que nació el mismo día que yo, tiene 52 años, si aprobamos este plazo el pueblo de la Nación Argentina quizás debería financiarlo hasta los 102 años.»

Hernán Lombardi (Bloque Pro – Buenos Aires)

«Cuando escuchaba los fundamentos del diputado Carro pensaba que, en términos generales, pensamos cosas bastantes parecidas. Quién no quiere invertir en la cultura, quién no cree que es un elemento central como un bien público para el desarrollo de las comunidades y para la construcción de identidad. Podemos compartir los fines pero en los medios hay discrepancias claras: de apoyar estos fondos de asignaciones específicas requiere una mirada profunda para que lleguen a donde tienen que llegar. Este tope que proponemos significa eso, lo que se achica es el gasto en burocracia. La segunda cuestión son los plazos, el plazo es excesivo y no tiene que ver con los cambios culturales que se pueden dar. Los plazos tienen que ser cortos para después poder ver si las nuevas expresiones culturales son otras, quizás el Estado tenga que estar presente en nuevas expresiones culturales que aparezcan.»

Luis Di Giacomo (Juntos Somos Río Negro – Río Negro)

«Desde el Interbloque Provincias Unidas presentamos un proyecto en el cual no pusimos fecha de vencimiento porque creemos que una ley puede ser derogada por otra ley. 50 años es una cuestión hipotética tan negativa como proponer dos años en una actividad que necesita 5 o 10 años de proyección.

Podemos criticar cómo se utilizan estos fondos, seguimos soñando con que en ese país tengamos medios culturales donde tengamos una televisión oficial estatal y no gubernamental, porque cuando aparece el panfleto se termina la cultura, y hoy vemos que los medios tienen más de panfletario que de producción cultural. Pero eso no significa que los dejemos de financiar, los fondos que van a rentas generales suelen acabar en un agujero negro y cuando hay un fondo específico hay una finalidad.

Estamos de acuerdo con las plataformas porque están dando ocupación plena, es importante que sigan viniendo. Pero si la discusión en nuestro país sigue siendo si lo vamos a poner a Brandoni o Echarri, creo que es bastardear una situación que tiene un trasfondo mucho más importante. Vamos a acompañar este proyecto porque toda industria cultural tiene que ver con nuestra identidad y nuestro sentido de pertenencia y hay que seguir defendiéndolo.»

Romina del Plá (PO/FIT Unidad- Buenos Aires)

«Queremos manifestar la importancia de este reclamo en materia de acceso de todos aquellos que desenvuelven estas actividades y no que, de acuerdo al gobierno de turno, haya dificultades o discriminaciones para llevar adelante proyectos. Escuchamos que a las plataformas les va muy bien, del mismo modo que educación y negocios no van de la mano, tampoco van de la mano negocios y cultura. Hay muchos proyectos que son imposibles de desenvolver si no son con un financiamiento estatal porque en su desarrollo no son un negocio, pero son un aporte fundamental para el desarrollo cultural.»

Deja una respuesta