Monserrat, el barrio del tambor, se viste de fiesta. Con entrada libre y gratuita, para toda la familia, llega la séptima llamada de candombe «Lindo Quilombo». La cita es el sábado 7 de noviembre a partir de las 15 horas en la calle México esquina Tacuarí (Ciudad de Buenos Aires), donde desfilarán más de 40 comparsas de candombe afrouruguayo de todo el país y del Uruguay.

Este evento es organizado por candomberas y candomberos de diferentes grupos a través de la autogestión y la organización colectiva. En el mes de octubre la Llamada Lindo Quilombo fue declarada por segundo año consecutivo como una actividad de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

El candombe surgió en la época colonial como el principal medio de comunicación de los africanos esclavizados que desembarcaban en el puerto de Montevideo, como forma de comunicación, danza y religión. Los originarios candombes, realizados por aquellos africanos que encontraban en su música y danza un escape de la tragedia que enfrentaban, fueron una forma de sentirse vivos, a través de un íntimo e intenso ritual que llamaba a la rebeldía ante las imposiciones y el avasallamiento del que eran objeto. En aquellos tiempos, al reunirse en las costas montevideanas, evocaban sus vidas en su madre África, haciendo del mar el nexo entre su tierra y ellos, afianzando esas tradiciones a través de su fuerza espiritual.

En su época cumbre los africanos organizaban el candombe todos los domingos y en las grandes fiestas de Año Nuevo, Navidad, Resurrección, San Benito, Virgen de Rosario y San Baltasar. Originalmente, las llamadas de candombe fueron manifestaciones populares espontáneas que, alrededor de los tambores, convocaban al encuentro, a una recorrida por las calles al ritmo del candombe y de su danza.

En la misma época que en Montevideo, en barrios típicos de Buenos Aires donde predominaba la población africana, se agrupaba la gente del tambor: San Telmo, Monserrat, la Concepción y Santa Lucía. Allí se reunía gente de todas las edades y clases sociales para ver bailar y cantar a los negros. El candombe en Buenos Aires fue decreciendo paralelamente con la abolición de la esclavitud, la disminución de la población afroargentina como producto de la elevada tasa de mortalidad de sus comunidades por las guerras y epidemias, y la inmigración europea que desplazó a los negros del servicio doméstico, de los oficios artesanales y también de los puestos callejeros. Esta gran ola inmigratoria fomentada por la Constitución de 1853 generó un proceso de «invisibilización» de los afroargentinos por cruza interracial con los inmigrantes europeos.

«El Candombe, entendido como expresión de resistencia y de un sentir popular, propone y construye nuevos espacios para ejercer nuestras libertades: la de ser con otros, la de hacer con otros, poniendo en juego y estimulando la creatividad, el pensamiento constructivo y los ideales comunitarios», señalan los miembros del colectivo Lindo Quilombo. Su objetivo como agrupación es generar espacios de participación e intercambio a través de la organización de llamadas, encuentros y talleres, «siendo los propios protagonistas de la cultura los que nos organizamos para compartir nuestra pasión».

La fiesta candombera comenzará este sábado 7 de noviembre a las 15 en la esquina de las calles México y Tacuarí, donde cada comparsa afinará sus tambores al calor del fuego. A las 16 horas se dará inicio al desfile que se desarrollará a lo largo de 6 cuadras desde la calle México hasta llegar a Balcarce.