Escrítica N°7: comedias románticas de los 90
Te invitamos a leer este corpus de películas de los 90, periodo de gracia y, quizás, de los últimos con propuestas valiosas.
Te invitamos a leer este corpus de películas de los 90, periodo de gracia y, quizás, de los últimos con propuestas valiosas.
“Un lugar llamado Notting Hill” (“Notting Hill” en su título original) es quizá la comedia romántica más reconocida y comentada de los 90.
En la década de los noventa comenzó la que a posteriori podemos denominar la era dorada de las comedias románticas.
La década del 90 fue prolífica en producción de comedias románticas. “Sintonía de amor” es una de las más significativas de aquella época.
Las comedias románticas, al igual que los cuentos de hadas, suelen terminar con sus protagonistas viviendo juntos y “felices para siempre”.
“Jerry Maguire” continúa sorprendentemente contemporánea. No porque anticipe debates futuros ni porque desafíe las convenciones del romance.
El mundo de la ficción está lleno de ejemplos de la dinámica “de enemigos a amantes” como un recurso para el desarrollo de sus personajes.
Semi escondida detrás de títulos mucho más populares, esta comedia con Drew Barrymore sigue siendo una de las grandes joyas de los años 90.
“Cuento de verano” resulta una elección a analizar, ya que se trata del único trabajo de Rohmer donde destapa sus experiencias personales.
Hay comedias románticas que son obras maestras, otras que son olvidables. En la gran edad de oro que fueron los 90, hay otras que son buenas.
Las comedias románticas existen prácticamente desde los inicios del cine, pero fue durante los años 90 cuando vivieron su época dorada.
Paul John Hogan no es alguien cuyo nombre identifiquemos automáticamente, pero le dio a la audiencia películas que marcaron generaciones.
Con «La invitación», Olivia Wilde construye una obra con identidad propia, aunque conserva el mecanismo dramático diseñado por Cesc Gay.
A una década de la promesa de encontrar el amor a un clic, cada vez más personas sienten que la experiencia resulta negativa y frustrante.
En el complicado panorama de Hollywood aparece una apuesta en apariencia a favor del amor libre y de las parejas abiertas.