«Toda la Galia está ocupada por los romanos». Esta era la típica forma de comenzar cualquier ejemplar de «Astérix el Galo», una historieta de los franceses Albert Uderzo y René Goscinny. La excepción al dominio romano era la aldea donde habitaban Astérix y sus amigos. Ahora podés conocer más sobre ese reducto y los diferentes personajes de la historia.
En la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta nos sumergimos en un mar de figuras de todos los personajes aunque, por obvias razones, sobresalen por su número las de Astérix y su fiel amigo Obélix. También encontramos al druida Panorámix, el jefe de la tribu Abraracúrcix y el bardo Asurancetúrix quien, pese a su insistencia, no es bien aceptado cada vez que decide ensayar sus dotes cantoras.
La resistente aldea gala es mostrada a través de los diferentes aspectos que la conforman mediante la exposición de documentos, dibujos y entrevistas, que nos permiten recrear el mundo de Astérix y sus aventuras. Un detalle no menor es que la épica en que se empezó a dibujar la historieta es pocos años después del final de la Segunda Guerra Mundial y, a veces, se toma la resistencia de los galos como una referencia a la de los franceses a la ocupación nazi durante el conflicto.

En las distintas vitrinas se pueden observar bocetos originales y guiones de los diversos capítulos y aventuras de los galos, lo que posibilita observar el avance y modificaciones en su diseño y detalles de la vestimenta de Astérix y Obélix. También hay ejemplares de las ediciones francesas de la historieta acompañadas de la misma página en español.

Las costumbres que tienen los personajes no quedan exentas en esta muestra y se observan los viajes que hacían a Egipto o Hispania (la península ibérica), entre otros lugares. Naturalmente, tiene un lugar privilegiado la famosa poción que les da la fuerza sobrehumana para pelear contra los invasores romanos, hecha con una fórmula secreta solo conocida por el druida y de la que solo sabemos que contiene muérdago. Los demás elementos son hierbas y flores sin identificar.

Dos detalles de este brebaje: a veces le agregan langosta, para mejorar el sabor. Obélix no puede beber de la misma ya que se cayó en una marmita que contenía la poción cuando era pequeño. Este incidente provocó que quedara para siempre con esa fuerza sobrehumana que le permite levantar gigantescos menhires.

«Astérix el Galo» fue creado por Goscinny (guión) y Uderzo (dibujo), y fue publicado por primera vez en 1959, se tradujo a 111 idiomas y vendió más de 350 millones de ejemplares.

La muestra «Astérix en Buenos Aires» estará en el Centro Cultural Recoleta hasta el 3 de mayo y se puede visitar de martes a viernes de 13:30 a 20:30 horas, y sábados, domingos y feriados de 11:30 a 20:30. La entrada es libre y gratuita

Los autores

René Goscinny nació en París el 14 de agosto de 1926. Fue guionista y editor de historietas francés. Es uno de los autores franceses de mayor éxito en todo el mundo con más de 500 millones de libros vendidos y traducidos a más de treinta idiomas.

Fue cofundador y director de la revista semanal «Pilote» y ganó fama como guionista de varias historietas, donde trabajó con destacados dibujantes de Bélgica y Francia. Su creación de mayor éxito fueron las aventuras de «Astérix el Galo» junto a Albert Uderzo en «Pilote» (1959). Otros destacados trabajos suyos son las series «Lucky Luke», «El pequeño Nicolás» y el «Gran Visir Iznogud».

Murió en París el 5 de noviembre de 1977.

Albert Uderzo nació en Fismes, Francia, el 27 de abril de 1927. Hijo de inmigrantes italianos, obtuvo la ciudadanía francesa en 1934.

Uderzo abandonó París durante la Segunda Guerra Mundial y vivió en Bretaña, al oeste de Francia, donde trabajó en una granja. Tras el conflicto inició una exitosa carrera como dibujante en París, creó personajes como Flamberge y Clopinard, un hombrecillo de una sola pierna que siempre triunfa, contra todo pronóstico.

Tras unos cuantos años de otras creaciones y viajes, conoció a René Goscinny en 1951, se hicieron amigos rápidamente y decidieron colaborar juntos en la nueva oficina parisina de la compañía belga World Press, en 1952. Su primera creación fue «Jehan Pistolet». En 1959 Goscinny y Uderzo se convirtieron en editor y director artístico, respectivamente, de la nueva revista «Pilote», dirigida a niños mayores. En el primer número aparecía por primera vez Astérix en el mercado francés, y tuvo un éxito inmediato.

Inicialmente se trató de un serial más dentro de la revista, pero en 1961 se publicó el primer álbum autónomo, «Astérix el Galo». Para 1967, el cómic se había hecho tan popular que sus autores decidieron dedicarse en exclusiva a él, produciendo unos dos álbumes al año. Tras la muerte de Goscinny en 1977, Uderzo se hizo cargo del guión, lo que hizo que la producción se hiciera mucho más lenta, de aproximadamente un álbum cada cuatro años.

Uderzo dejó de dibujar en septiembre de 2011 y en enero de 2015 hizo un dibujo de Astérix en homenaje a las víctimas de Charlie Hebdo.