Volver al trabajo y la lactancia

Esta es una pregunta para muchas mujeres que fueron mamás hace poco y tienen que reincorporarse a sus trabajos remunerados, ¿Y ahora qué?

Tanto si la lactancia costó o fluyó sin pensarlo, es común que el miedo y la preocupación más recurrente sea perder la lactancia lograda y establecida (y en ocasiones, recientemente establecida).

Existen inseguridades que van, incluso, más allá de la lactancia, aún cuando se reincorporan con ganas al ambiente laboral remunerado. Y claro que son todos pensamientos válidos. Cambia nuevamente la dinámica familiar, hay sentimientos de ansiedad, culpa, y preocupación. Así como también dudas en cuanto a cómo será la adaptación del bebé con la persona que se queda a cargo, y cómo equilibrar trabajo y maternidad. Nuevamente, se vuelven a tomar nuevas decisiones sobre las rutinas a implementar.

Con respecto a la lactancia, en su mayoría tienen que ver con si podrán extraerse suficiente leche para dejarles a sus bebés, cómo se extraerán en el trabajo, cómo ese bebe se adaptará a la nueva rutina y cómo te vas a adaptar vos.

Es súper importante validarte, escucharte y atender a tus necesidades. Es una situación nueva que estás atravesando y tanto vos como tu bebé necesitan tiempo para transitar. Permitite ser compasiva con vos. Ya sea si tu deseo es continuar con lactancia exclusiva, hacer mixta o simplemente destetar. Todo siempre es válido. No existen respuestas malas. Y la decisión que tomes, siempre va a ser la mejor para vos y tu bebé.

Ahora bien, si tu deseo es continuar con la lactancia, es importante armar un banco de leche con anticipación (20 días al menos) y poder hablar en el trabajo acerca de las posibilidades de extraerte leche. Considero que dentro de las posibilidades, poder comunicarte con tu lugar de trabajo es clave para expresar las necesidades propias y las de tu bebé.

Es un desafío para las nuevas familias encontrar el equilibrio entre el trabajo fuera de casa, el cuidado de tu bebé y, lo más importante y que más se descuida, el autocuidado.

Es verdad que volver al trabajo genera una montaña rusa de emociones y esfuerzo que aún no se sabe si se va a poder afrontar, pero si bien cuesta un poquito al principio, como todo lo nuevo, después se va acomodando. Armar red de contención y acompañamiento es crucial en este proceso. Tu lactancia puede continuar el tiempo que ambos deseen.

Artículo elaborado para puntocero por Romina Frusciante.