El informe “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2013” publicado por la Organización de Naciones Unidas para la Comida y la Agricultura (FAO) presenta números alentadores para la región y, al mismo tiempo, resalta que debemos seguir trabajando para construir un futuro mejor y superar nuestro presente. Entre los mensajes principales destaco los siguientes:

47 millones de personas sufren hambre en América Latina y el Caribe, lo cual representa 3 millones menos que en el periodo 2008-2010.

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Foto: oxfammexico.org

16 países de la región han cumplido el primer Objetivo del Milenio: “Reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre”.

El sobrepeso afecta a un 23% de los adultos y a un 7% de los niños en edad preescolar.

La región ha logrado avances importantes en la reducción de la pobreza y la indigencia: en 1990 la pobreza afectaba al 48,4% y la indigencia al 22,6% de la población, mientras que hoy se han reducido a 28,8% y 11,4%, respectivamente.

América Latina y el Caribe producen más alimentos de los que requieren para el consumo de su población. Ningún país de la región carece de disponibilidad calórica suficiente para los requerimientos mínimos diarios por persona.

En 2012 la región alcanzó una relativa estabilidad de los precios de los alimentos, pero en el primer semestre del 2013 se observó una mayor inestabilidad.

El ciclo de crecimiento económico de los últimos 10 años permitió aumentar el empleo y los ingresos, sin embargo, el crecimiento en sí mismo no ha logrado resolver las grandes carencias y desigualdades características de la región.

Para tener un mayor entendimiento y comprensión del concepto de “seguridad alimentaria” y lo que implica, debemos interiorizarnos con su definición que dice lo siguiente: “Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana” (Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996). Asimismo, involucra las siguientes dimensiones:

alimentosDisponibilidad de alimentos

La existencia de cantidades suficientes con la calidad adecuada, suministrados a través de la producción del país o de importaciones (comprendida la ayuda alimentaria).

Acceso a los alimentos

Acceso de las personas a los recursos adecuados (recursos a los que se tiene derecho) para adquirir alimentos apropiados y una alimentación nutritiva. Estos derechos se definen como el conjunto de todos los grupos de productos sobre los cuales una persona puede tener dominio en virtud de acuerdos jurídicos, políticos, económicos y sociales de la comunidad en que vive (comprendidos los derechos tradicionales como el acceso a los recursos colectivos).

ecologicosUtilización biológica de los alimentos

A través de una alimentación adecuada, agua potable, sanidad y atención médica, para lograr un estado de bienestar nutricional en el que se satisfagan todas las necesidades fisiológicas. Este concepto pone de relieve la importancia de los insumos no alimentarios en la seguridad alimentaria.

Estabilidad

Para tener seguridad alimentaria, una población, un hogar o una persona deben tener acceso a alimentos adecuados en todo momento. No deben correr el riesgo de quedarse sin acceso a los alimentos a consecuencia de crisis repentinas ni de acontecimientos cíclicos (como la inseguridad alimentaria estacional). De esta manera, el concepto de estabilidad se refiere tanto a la dimensión de la disponibilidad como a la del acceso de la seguridad alimentaria.

La FAO afirma que el estado de la seguridad alimentaria y nutricional en la región es positivo y presenta buenas perspectivas para los próximos años. La región presenta una reducción sostenida del número de hambrientos desde el bienio 1990-92 a la fecha. Las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria también se observan en buen estado: la región tiene una producción de alimentos en cantidad suficiente para cubrir las necesidades calóricas de la población de América Latina y el Caribe, lo que garantiza la disponibilidad de los alimentos; la reducción de los niveles de pobreza y pobreza extrema en gran parte de los países de la región desde la primera década de este milenio fortalecen la posibilidad de tener un adecuado acceso a los alimentos; una evolución en general positiva de los indicadores de desnutrición que nos permite identificar mejoras en la utilización de los alimentos; y los precios de los alimentos no están en un nivel tan alto como en años anteriores, lo que otorga estabilidad al consumo y uso de los alimentos.

chicos-hambreDe todas formas, no debe olvidarse que el hambre y la pobreza aún afectan a un número importante de habitantes de la región: 47 millones sufren hambre y 66 millones se encuentran bajo la línea de indigencia, una realidad que requiere de respuestas efectivas para garantizar su erradicación definitiva. Si bien América Latina y el Caribe es la región que mayores avances ha logrado (46,3%) en términos relativos, es importante tener en cuenta las diferencias dentro de la región: un quinto de la población del Caribe aún sufre subalimentación.

La FAO asevera que la combinación exitosa del crecimiento económico con el compromiso político de los países en torno a la seguridad alimentaria y nutricional, además de la implementación de políticas públicas específicas para enfrentar la pobreza y el hambre, han permitido que la región muestre los resultados positivos que hoy día observamos.

En la región son 8 los países que han erradicado el hambre: Argentina, Barbados, Chile, Cuba, Dominica, México, San Vicente y las Granadinas y la República Bolivariana de Venezuela.

Sobrepeso y obesidad

dietas-obesidadDesafortunadamente, no todas son buenas noticias. El avance del sobrepeso y la obesidad es un fenómeno que afecta a la mayoría de los países de la región, el cual responde a cambios sustanciales en los estilos de vida y las profundas transformaciones de los patrones alimentarios. En la región la prevalencia del sobrepeso en adultos alcanza al 23%. Los países del Caribe lideran este porcentaje, siendo el país más obeso Saint Kitts y Nevis (40,9%), seguido de Bahamas (35%), Belice (34,9%) y Barbados (33,4%). En Latinoamérica, México es el país con mayor tasa de obesidad, afecta al 32,8% de los adultos; en Venezuela el 30,8%; Argentina el 29,4% y Chile el 29,1%.

Existen países que aún enfrentan graves problemas de desnutrición y carencias de micronutrientes en los que va en aumento la prevalencia del sobrepeso y obesidad, un fenómeno que se denomina como “la doble carga de la malnutrición”.

El hambre

“El hambre se explica principalmente porque, si bien los alimentos son suficientes, no todos tienen acceso a ellos. Es decir, existe un problema de distribución social de los alimentos como consecuencia de problemas en la distribución de los ingresos (desigualdad) y pobreza. No debe olvidarse que la seguridad alimentaria se basa en el acceso, la disponibilidad, la utilización y la estabilidad. En este caso se está hablando de una disponibilidad suficiente, pero existen  47 millones de personas que no tienen los medios suficientes para adquirir los alimentos o bien, aún cuando tienen ingresos suficientes, estos alimentos no se encuentran disponibles en sus lugares de residencia”.

infanciahoy.com_8674_2352011_hambre“El problema de la inseguridad alimentaria y del hambre debe ser concebido más allá de una problemática nutricional o socioeconómica y centrarse en la dignidad humana en el marco de los derechos humanos” (Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre 2025).

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