Foto: Bob Adelman para Magnum Photos

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Martin Luther King Jr. nació en Atlanta un 15 de enero de 1929, hijo del pastor baptista Martin Luther King Sr. y de Alberta Williams King. Desde pequeño, vivió de cerca la crueldad de la sociedad en la que vivía: a los 6 años dos amigos le comunicaron que no estaban autorizados a jugar con él.

Martin, sin haber terminado noveno grado y con 15 años, entró en el Morehouse College, universidad exclusiva para jóvenes de color. En 1948 se graduó en sociología y decidió ingresar al Crozer Theological Seminary en Chester, donde obtuvo una licenciatura en teología. Meses más tarde comenzó el doctorado de la misma en la Universidad de Boston donde recibió el grado de Doctor en Filosofía, con solo 26 años. Dos años antes, contrajo matrimonio con Coretta Scott, con quien tuvo 4 hijos.

Foto: i.huffpost.com

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Convertido en pastor baptista, en 1954 se hizo cargo de una iglesia en la ciudad de Montgomery, y muy pronto dio muestras de su carisma y de la tenacidad para luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacíficos, inspirándose en la figura de Mahatma Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau. Fue el 1° de diciembre de 1955, cuando Rosa Parks fue arrestada por haber violado las leyes segregacionista al rechazar el ceder su sitio a un hombre blanco en un autobús, cuando Luther King inició un boicot de autobuses. La población negra apoyó y sostuvo la acción y organizó un sistema de viajes compartidos. Sin embargo, Luther King fue arrestado por esa campaña que duró 382 días. Durante esta lucha, la casa de Martin Luther King fue atacada con bombas incendiarias, así como la de quienes lo ayudaron. La popularidad de Martin Luther King se extendió en todo el territorio y asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense y, por su parte, logró grandes avances y mejoras en las condiciones de vida de los afroamericanos como miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color.

La lucha en los 60

A principios de la década del 60, aprovechó una sentada de estudiantes negros en Alabama para iniciar una campaña de alcance nacional. Sin embargo, nuevamente fue encarcelado y posteriormente liberado tras la intercesión de John F. Kennedy, candidato presidencial. De esta forma y sin frenar su lucha, logró para los suyos la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.

Foto: www.jfklibrary.org

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En el verano de 1963 y con el apoyo del ya electo presidente Kennedy, su lucha alcanzó uno de sus momentos culminantes cuando encabezó una gigantesca marcha sobre Washington, en la que participaron unas 250 mil personas, ante las cuales pronunció uno de sus más bellos discursos por la paz y la igualdad entre los seres humanos. El apoyo de Kennedy fue importante, ya que se comprometió a terminar con la segregacionismo en las escuelas y en los trabajos. Un año más tarde, Martin recibió el galardón del Premio Nobel de la Paz por haber dirigido una resistencia no violenta con el objetivo de eliminar los prejuicios raciales en los Estados Unidos.

Domingo sangriento

El 7 de marzo de 1965, más de 600 defensores de los derechos civiles salieron del pueblo de Selma para intentar llegar a Montgomery para presentar sus quejas en medio de una marcha pacífica. Sin embargo, fueron arrestados, apedreados y atacados con gases lacrimógenos por hombres de piel blanca. Las imágenes que se lograron obtener mostraron la violencia ejercida por la policía y que sirvieron para conseguir el apoyo de la opinión pública.

Bruce Davidson para Magnum Photos

Foto: Bruce Davidson para Magnum Photos

Dos días después del trágico domingo, Luther King dirigió una marcha simbólica hasta el puente. Lo que se buscó con dicha jornada fue el apoyo y la protección de la justicia. Fue entonces cuando el juez de la corte federal Frank Minis Johnson Jr. resolvió en favor de los manifestantes: “La ley es clara con respecto al hecho de que el derecho a presentar quejas contra el gobierno puede ser ejercido por un gran grupo […] y estos derechos pueden ser ejercidos por una marcha, incluso de la extensión de una vía pública”.

Finalmente, se logró llevar adelante los reclamos correspondientes. El 25 de marzo, 25 mil manifestantes llegaron hasta Montgomery, donde King pronunció un discurso conocido como “¿Cuánto tiempo? No mucho”. Solo 5 meses después, el presidente firmó la Voting Rights Act mediante la que se garantizaba el derecho al voto para los ciudadanos negros sin restricciones de ningún tipo.

La Guerra de Vietnam y su posición

Foto: tourhistoria.com

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Martin Luther King en 1965 comenzó a expresar públicamente su disconformidad y dudas sobre qué papel desempeñaba Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. El 4 de abril del 67, un año antes de su muerte, pronunció en Nueva York el discurso “Más allá de Vietnam: el momento de romper el silencio”. En él denunció la actitud de Estados Unidos en Vietnam e insistía en el hecho de que estaban ocupando el país como una colonia estadounidense y llamaba al gobierno “el más grande proveedor de violencia en el mundo de hoy”. Sus palabras produjeron odio desde numerosos blancos racistas de los estados del sur y este discurso hizo que muchos medios se volviesen contra él. Time calificó el discurso como “una calumnia demagógica que parecía un guión de Radio Hanoi”, y The Washington Post declaró que King “había disminuido su utilidad a su causa, su país, su gente”.

Justicia social y pobreza

Un año antes de su muerte, Martin y el equipo de la Southern Christian Leadership Conference (SCLC) decidieron crear la organización “Poor People’s Campaign” (la Campaña de los Pobres) con el fin de luchar por la justicia social, luchar contra la pobreza, analizando su origen y no restringiéndose solo a la defensa de los afroamericanos. Luther King recorrió el país de norte a sur para reunir un ejército multirracial que marchara sobre Washington y exija que el congreso firmase una declaración de los derechos humanos del pobre y la declaración demandaba un programa de empleos gubernamentales para reconstruir las ciudades estadounidenses. Su visión buscaba el cambio revolucionario y no una simple reforma.

Luchar hasta las últimas consecuencias

A finales de marzo del 68, Martin Luther King viajó a Memphis para apoyar a los basureros negros locales que se encontraban en huelga por las malas condiciones laborales, y pidieron mejoras salariales y mejor trato. A estos hombres se les pagaba 1 dólar y 70 centavos por hora y no cobraban cuando no podían trabajar por razones climatológicas, al contrario de lo que se hacía con los trabajadores blancos.

Foto: Ernest C. Withers

Foto: Ernest C. Withers

El 3 de abril, en el Mason Temple, Martin dio un discurso profético: “He estado en la cima de la montaña: no es verdaderamente importante lo que ahora ocurre… algunos han comenzado a […] hablar de amenazas que se perfilan. ¿Qué es lo que me podría ocurrir por parte de uno de nuestros malvados hermanos blancos?… como todo el mundo, a mí me gustaría vivir mucho tiempo. La longevidad es importante, pero eso es algo que ahora no me preocupa. Yo solo quiero cumplir la voluntad de Dios. ¡Y él me ha autorizado a subir a la montaña! Y he mirado en torno a mí y he visto la tierra prometida. Puede que yo no vaya allí con vosotros. Pero quiero que sepáis esta noche que nosotros llegaremos como pueblo a la tierra prometida. Y estoy muy feliz esta noche. No tengo ningún temor. No tengo miedo de ningún hombre ¡Mis ojos han visto la gloria de la venida del señor!”

Tan solo un día después, el 4 de abril de 1968 a las 18 horas y un minuto, Martin Luther King fue asesinado por un racista blanco en el balcón del Lorraine Motel en Memphis, Tennessee. Las últimas palabras que vociferó fueron: “Ben, prepárate para tocar Precious Lord, Take My Hand en la reunión de esta noche. Tócala de la manera más hermosa”, haciendo referencia al cantante Ben Branch, quien iba a actuar esa noche durante una reunión pública a la que él asistiría. El asesinato del líder provocó una oleada de motines raciales en 60 ciudades de los Estados Unidos que provocaron numerosas muertes.

James Earl Ray. Foto: losttoronto2.wordpress.com

James Earl Ray. Foto: losttoronto2.wordpress.com

Dos meses después de la partida de Martin Luther King, James Earl Ray fue capturado en el aeropuerto de Londres Heathrow, cuando intentaba salir del Reino Unido con un falso pasaporte canadiense a nombre de Ramón George Sneyd. Ray fue extraditado rápidamente a Tennessee y acusado de la muerte de Martin Luther King. Reconoció el asesinato el 10 de marzo de 1969 y se retractó tres días después. Aconsejado por su abogado Percy Foreman, Ray se declaró culpable con el fin de evitar la pena de muerte. Fue condenado a 99 años de prisión.

Fue recién en 1997 cuando Dexter Scott King, el hijo de Martin Luther King, se entrevistó con el mismísimo Ray y apoyó públicamente los esfuerzos de Ray para conseguir un nuevo juicio. Dos años más tarde y con Ray fallecido, Coretta Scott King, viuda de King y también dirigente de los derechos civiles, ganaron un proceso civil contra Loyd Jowers (propietario de un restaurante no lejos del Motel). El mismo Jowers en el 93 había aparecido en Prime Time Live de ABC News y había revelado detalles de una conspiración que implicaba a la mafia y al gobierno para asesinar a Martin Luther King. Jowers relató durante el juicio que había recibido 100.000 dólares para organizar el asesinato. El jurado compuesto por seis negros y seis blancos declaró a Jowers culpable y mencionó que agentes federales habían estado implicados en el complot para el atentado. William F. Pepper, antiguo abogado de Ray, representó a la familia de King durante el proceso y presentó 70 testigos. Al finalizar el proceso, se demostró que Ray no había tenido nada que ver con el asesinato.

El legado

Martin Luther King es una de las personalidades más admiradas de la historia de los Estados Unidos. Inspirado por Gandhi, numerosas personalidades de la escena internacional como Colin Powell, José Bové y Jesse Jackson lo han tomado como ejemplo para su lucha en favor de los derechos del hombre y su método de desobediencia civil a través de la no violencia como el mecanismo adecuado para conseguirlo. Ha influido en los movimientos por los derechos del hombre en África del Sur y ha sido citado como inspiración por otro premio Nobel de la Paz que ha combatido por la igualdad en esos países: Albert Luthuli.

www.boston.com

Con Coretta Scott King. Foto: www.boston.com

La mujer de Martin Luther, Coretta Scott King, el año del asesinato de su marido, fundó el King Center en Atlanta, dedicado a preservar su legado y su trabajo de promoción de la resolución no violenta de los conflictos y la tolerancia en el mundo. Su hijo, Dexter King, es en la actualidad el presidente del centro y su hija Yolanda ha fundado la Higher Ground Productions, una organización especializada en el tratamiento de la diversidad. En 2008, durante la elección presidencial estadounidense, Barack Obama llenó su campaña de referencias a Martin Luther King y le rindió homenaje. Jesse Jackson, compañero de lucha de King, declaró que le habría gustado que este hubiese sido testigo de la victoria de Barack Obama, primer presidente de color de los Estados Unidos.

Este hombre sembró amor entre aquellos que menos oportunidades tenían y si hay amor, hay odio. Para homenajear a este gran activista de los derechos civiles en este nuevo aniversario de su fallecimiento, voy a cerrar con una frase que se le dedicó en 1964, cuando obtuvo el Nobel a la Paz: “La primera persona del mundo occidental que ha demostrado que una lucha puede ser ganada sin violencia, la primera en haber hecho de su mensaje de amor fraternal una realidad a lo largo de esa lucha, y la que ha llevado ese mensaje a todos los hombres, a todas las naciones y a todas las razas”.

Bob Adelman para Magnum Photos

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