Argentina finalizó el mes de mayo con una mala nueva en relación al contexto internacional. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) determinó que nuestro país no será incluido en el organismo debido, entre otros factores, a la crisis económica y el insuficiente nivel del sistema educativo.

Este revés para el Gobierno Nacional y para el conjunto de la sociedad argentina no permitirá acceder al desarrollo ni participación en los avances en materia de inteligencia artificial, uno de los puntos tratados en la organización.

Además, el reciente informe «Perspectivas Económicas de la OCDE» estima un incremento moderado del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel internacional pero por estas tierras en 2018 la baja fue de 2,5%, en 2019 será de 1,8 y se prevé que en 2020 sea de 2,1%.

Según este documento, «la economía argentina está en recesión. La estrategia de reducir solo gradualmente el elevado déficit fiscal, la dependencia del financiamiento externo y las altas tasas de interés debido a una política monetaria contractiva han generado importantes vulnerabilidades. En abril de 2018, los mercados reaccionaron con un retroceso en las entradas de capital, lo que exacerbó la desaceleración de las entradas de divisas resultante de una sequía sin precedentes».

Vale mencionar que la decisión de no incluir a la Argentina estaba sujeta a la determinación del consejo de la OCDE, integrado ahora por 36 Estados miembros, que tiene como principal indicador el sistema educativo, al que calificaron de insuficiente por los bajos salarios que perciben las y los docentes en Argentina. Para ser más preciso, compararon la remuneración con la de 39 países y nuestro país se sitúa en el penúltimo lugar.

Asimismo, desde el organismo se adoptaron medidas para impulsar la inteligencia artificial para servir «a los intereses de los individuos y del planeta al favorecer el crecimiento inclusivo, el desarrollo sostenible y el bienestar», tal como manifiesta el comunicado publicado el 15 de mayo. Al respecto Ángel Gurría, secreatario general de OCDE, aseguró que «constituirán una referencia mundial» y asegurar la transparencia y la divulgación responsable de las informaciones utilizadas para que las personas puedan saber cuándo están interactuando con dispositivos de inteligencia artificial y puedan contestar los resultados.

Finalmente, la organización recomienda a los poderes públicos facilitar la inversión pública y privada para estimular la innovación en «una inteligencia artificial digna de confianza» que favorezcan sistemas accesibles, que doten a las personas de competencias para su uso, sobre todo en el ámbito laboral.

Qué es la OCDE

Fundada en 1961, agrupa a 36 países miembros y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo.

De esta manera, ofrece un foro donde los gobiernos puedan trabajar conjuntamente para compartir experiencias y buscar soluciones a los problemas comunes. Trabajan para entender qué es lo que conduce al cambio económico, social y ambiental, miden la productividad y los flujos globales del comercio e inversión, analizan y comparan datos para realizar pronósticos de tendencias y fijan estándares internacionales dentro de un amplio rango de temas de políticas públicas.