«Vacaciones en Roma» (1953) es una encantadora comedia del cine estadounidense clásico, dirigida por William Wyler, que cuenta con las actuaciones de Haudrey Hepburn y Gregory Peck. El film narra la historia de la princesa Ann, quien visita Roma como parte de una gira internacional que está realizando para concretar alianzas entre gobiernos. Sin embargo, en su estadía sufre un quiebre emocional que la hace rechazar sus responsabilidades para con la corona y su país. Será a partir de este momento cuando comenzará su aventura por la ciudad.

Una auténtica princesa

Es inevitable suspirar con el encanto de Hepburn en esta película. Su belleza, carisma y dotes como actriz la convierten en una heroína a la que deseamos seguir. El personaje fue construido, desde el guion (escrito por Ian McLellan Hunter y John Dighton) y las decisiones de la actriz, como una mujer sensible, con sentido del humor, valiente y leal, comprometida con lo que considera un bien mayor que su propia libertad.

Además, es una joven con mucho estilo. Nada sorprendente si tenemos en cuenta que su vestuario fue diseñado por Edith Head, encargada de vestir a otras reconocidas actrices como Grace Kelly y Nathalie Wood.

Sus atuendos son la máxima expresión del New Look creado por el modisto Christian Dior, silueta lanzada en 1947 durante la presentación de su primera colección de Alta Costura. Con ella se buscaba idealizar el cuerpo de la mujer, descubriendo los hombros, afinando la cintura y sugiriendo la anchura de las caderas con amplias faldas que utilizaban aproximadamente tres metros de tela para ser fabricadas.

Encantados

Así como es importante mencionar el gran aporte que hace la actriz con su presencia, hay que decir que el trabajo de su coestrella, Gregory Peck, quien encarna al astuto periodista Joe Bradley, también es destacable, ya que ayuda a construir un vínculo creíble entre dos personajes que provienen de mundos muy diferentes.

La verdadera realeza

Las historias de amor fascinan al espíritu humano y si además les agregamos locaciones de ensueño, la experiencia resulta aún más placentera. Eso es precisamente lo que ocurre con la ciudad de Roma, un mágico lugar que gracias a sus monumentos, ruinas arqueológicas y calles empedradas, logra transportarnos a un contexto épico y veraniego que nos invita a disfrutar junto a los personajes. En este sentido, «La Ciudad Eterna» se transforma en un maravilloso fondo que se luce gracias a la fotografía de Henri Alekan y Franz Planer. Ambos nominados al Oscar por esta película.

De vuelta a casa

«Vacaciones en Roma» (1953) es un clásico indispensable para amantes del cine clásico. Si te considerá tal, podés ingresar a la plataforma de qubit.tv para disfrutarla.