El miércoles fue un día muy especial para los fieles fans de los Backstreet Boys, que visitaron nuestro país para presentar su octavo y último trabajo «In a World Like This» en el Luna Park.
«¿Siguen vivos?» es la frase más tonta que los seguidores de Brian Littrell, Nick Carter, AJ McLean, Howie Dorough y Kevin Richardson nos tenemos que bancar, pero cada vez que vienen los «Back» nos llenamos de orgullo y generamos en cada recital una química inigualable, que se convierte en una fiesta.
Es la quinta vez que dan un show en Argentina y su tercera vez en el Luna Park. Cada fecha en la que tocan las entradas se agotan y el estadio explota de fans que reviven su adolescencia con cada canción, cada armonía y cada baile.
Personalmente creo que este fue su mejor show tanto por la vuelta de Kevin Richardson, que no lo veíamos pisar suelo argentino desde 2001, como porque fue el recital más completo de todos. En cuanto a lo «completo» me refiero a que incluyeron todos sus hits y solo exceptuaron los dos álbums en los que Kevin no fue partícipe. Además fue así por la dinámica del show, perfectamente sincronizada, se los notó en todo momento muy enérgicos, con momentos de relajo en los que cada uno de sus integrantes pudieron dialogar para conectar con el público y hasta pudimos disfrutar de una sección acústica en la que nos deslumbraron con un a cappella y tocaron instrumentos.
El Luna se llenaba mientras sus canciones sonaban por los parlantes y precalentaban el ambiente. A las 20 horas fue el turno de la banda soporte, un grupo pop llamado «Puentes» que fue muy respetado por el público que ya estaba impaciente. El show comenzó con suspenso y unas imágenes en la pantalla con fotos de cada uno de los integrantes hicieron estallar los alaridos de las chicas no tan chicas y de un ejército de celulares y cámaras que llenaron de flashes el escenario. Finalmente, salieron a escena vestidos muy elegantes con trajes que hacían juego en color azul y arrancaron a full con un hitazo como «The Call» (de su cuarto álbum «Black & Blue»), una canción que habla de meter los cuernos y en su momento nos mostraba unos BSB más maduros con un videoclip estilo «Matrix». Inmediatamente deleitaron a todas sus fans con sus pasos de baile y demostraron que, aún luego de más de 20 años, siguen teniendo la misma energía y el mismo talento.
El show siguió con un tema del disco «Millennium» («Don’t want you back») y luego le siguió una gran balada («Incomplete») para pasar a un tema de su último álbum «Permanent Stain». Y así, entre cambios de vestuario, charlas, set acústicos, fans en el escenario, juegos de luces espectaculares, canciones en español, coreografías, armonías y guitarras nos dieron un paseo por toda su discografía para culminar su espectáculo con la camiseta celeste y blanca e interpretar su súper hit de los 90′: «Everybody». Sí, ese tema que se bailaba en los boliches con un clip homenaje a «Thriller» de Michael Jackson, en los que cada uno se transformaba en un monstruo de los cásicos del cine de terror.
Por último, luego de que sus fans coreaban «una más y no jodemos más» se despidieron con el bis «Larger than Life», una canción dedicada a sus fans. «Ustedes no se dan cuenta cómo su amor afecta nuestra realidad, cada vez que estamos abajo ustedes nos hacen sentir bien y eso los hace ser más grandes que la vida». Para todos sus seguidores, es evidente que el sentimiento es mutuo.