Este domingo 20 de noviembre finalizó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27) en Sharm el Sheij, Egipto, donde se acordó por primera vez la financiación por pérdidas y daños a países vulnerables afectados por la acción del clima.

«Es un resultado histórico que beneficia a los más vulnerables de todo el mundo. Determinamos el camino a seguir en una conversación que duró décadas sobre la financiación de las pérdidas y los daños, deliberando sobre cómo abordar los impactos en las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia fueron arruinados por los peores impactos del cambio climático», expresó Simon Stiell, secretario ejecutivo de la organización, que agrupó a más de 45.000 participantes.

Al respecto de la iniciativa, se estimó en más de 230 millones de dólares destinados al Fondo de Adaptación. Además, se hará un informe con la intención de duplicar el importe para la cumbre del año entrante. «Se nos asegura que no hay lugar para el retroceso», afirmó Stiell, al tiempo que creyó que se trata de «señales políticas clave que indican que se está produciendo el abandono de todos los combustibles fósiles».

Asimismo, los puntos tratados en COP27 incluyen promover soluciones tecnológicas para países en vías de desarrollo, que los gobiernos revisen los planes energéticos vigentes y realicen nuevos balances sobre el trabajo llevado a cabo. «Tenemos una serie de hitos por delante. Debemos tirar juntos, con determinación, a través de todos los procesos, sean nacionales, regionales o de otro tipo, como el G20. El siguiente paso para el cambio está a la vuelta de la esquina», concluyó Stiell.

Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció un plan de 3.100 millones de dólares para proteger a las y los habitantes del mundo mediante sistemas de alerta temprana y la reciente conformación de la Asociación para la Transición Energética Justa de Indonesia destinará 20.000 millones de dólares en los próximos cinco años para darle celeridad a este proceso medioambiental.

Finalmente, el presidente de COP27, Sameh Shoukry, manifestó que «el trabajo que logramos realizar aquí en las últimas semanas y los resultados que alcanzamos en conjunto son un testimonio de nuestra voluntad colectiva, como comunidad de naciones, de expresar un mensaje claro que resuena con fuerza hoy, aquí en esta sala y en todo el mundo: que la diplomacia multilateral sigue funcionando, a pesar de las dificultades y los retos de nuestro tiempo, la divergencia de opiniones, el nivel de ambición o la aprehensión, seguimos comprometidos con la lucha contra el cambio climático».

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