El 7 de marzo es el Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina, fecha conmemorativa producto de un crimen de odio heteronormativo, es decir, basado en adoctrinar e imponer la heterosexualidad como única posibilidad.

En 2010, Natalia «Pepa» Gaitán (de 27 años) fue asesinada en Córdoba por Daniel Torres, padrastro de su novia.

«Pepa» era trabajadora de un comedor popular, ámbito que compartía con su madre y hermana. La relación de pareja que mantenía era duramente criticada por la familia de su novia, los Torres consideraban que ese vínculo estaba fuera de “lo normal”.

El desenlace fue el peor: culminó con el femicidio de Gaitán, quien fue fusilada por un escopetazo a solo dos metros de distancia. Tras la lucha de las organizaciones sociales, se logró el encarcelamiento del femicida, Daniel Torres, condenado a 14 años de prisión. No obstante, el hecho fue determinado como “homicidio simple calificado por el uso de arma de fuego”, ignorando el odio por la orientación sexual y expresión de género de la víctima.

Justamente, ese mismo año se aprobó la “Ley de Matrimonio Igualitario”(N°26.618), por la cual muchas mujeres dejaron de ser “socias” o “amigas” y se convirtieron en sujetas de derechos como cualquier pareja. Esta nueva normativa implicó una modificación legal y jurídica, asimismo, proyectó un incipiente cambio en la sociedad.

Doce años después, la estigmatización y violencia son una constante hacia las mujeres que no responden a los estereotipos y mandatos sociales, la intención es “normalizar”. En este sentido, los ejemplos abundan y van desde acciones como judicializar un beso en la vía pública tal como sucedió en 2019 con Mariana Gómez y su pareja Rocío Girat o lo acontecido en 2016 con Eva Analía “Higui” de Jesús que, tras más de 10 años de acoso y hostigamiento por ser lesbiana, sufrió un intento de violación grupal y que actualmente continúa procesada a la espera de juicio en marzo de este año.

En este sentido, es necesario continuar trabajando en una sociedad más igualitaria, que brinde garantías concretas respecto al derecho a la vida e identidad, donde las violaciones y crímenes de odio no sean una constante para la comunidad LGBTIQ+.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.