La Real Academia de las Ciencias de Suecia anunció el pasado 10 de octubre a la escritora polaca Olga Tokarczuk y al austríaco Peter Handke como los ganadores de los Premios Nobel de Literatura de 2018 y 2019. Hace más de 40 años que no había un Nobel de Literatura compartido. La última ocasión se dio en 1974 con Harry Martinson y Eyvind Johnson.

Además, el año pasado y por primera vez desde 1943, la Academia Sueca no entregó el Nobel de Literatura por un escándalo de abusos sexuales y otras denuncias que provocaron la renuncia de siete de los 18 miembros del jurado. Al respecto, la institución explicó en un comunicado que el premio de 2018 se concedería en 2019 junto con el correspondiente a ese año.

Los Nobel 2019

Sobre la novelista y cuentista Olga Tokarczuk, ganadora de la edición del 2018, la academia dijo que su “imaginación narrativa que, con pasión enciclopédica, representa el cruce de fronteras como forma de vida” y, por este motivo, se hace merecedora del Premio Nobel.

En cuanto al ganador de 2019, Peter Handke, la academia sueca dijo que se lo ganó por “un trabajo influyente que, con ingenio lingüístico, ha explorado la periferia y la especificidad de la experiencia humana”.

La polaca Olga Tokarczuk, de 57 años, nacida en Sulechów, ganó el año pasado con su novela “Los errantes” -que Anagrama publicará a finales de este mes en castellano, y Rata Books en catalán con el título de “Cos”- el Man Booker Internacional, cuyo jurado la definió como “una escritora de maravillosa agudeza, imaginación y estilo literario”. Licenciada en Psicología y especialista en Karl Jung, publicó ocho novelas, dos colecciones de cuentos y algún poemario.

La obra de Tokarczuk, muy variada, mezcla lo real con lo metafísico, une lo racional y lo irracional, con personajes cuyas biografías y personalidades se entrecruzan conformando un fresco de grandes dimensiones, una especie de puzzle trascendente.

Por su parte, el austríaco Peter Handke, de 76 años, vive en Chaville (Francia), y fue polémico por sus posturas en la guerra de los Balcanes de los años 90′, donde apoyó ciertas posiciones de Serbia, criticó la manipulación de los medios de comunicación occidentales y llegó a asistir al funeral de Slobodan Milosevic. Por ese motivo, se dijo que se había caído de las “quinielas” del Premio Nobel. Él reflejó su postura, mucho más rica, compleja y matizada, en su libro “Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina, o justicia para Serbia”. Dramaturgo y novelista, es autor de obras como “El miedo del portero ante el penalty” (1970), “En una noche oscura salí de mi casa sosegada” (2000) o “La gran caída” (2014). Como cineasta, realizó junto a su amigo Wim Wenders todo un clásico como “El cielo sobre Berlín” (1987).

En esta ocasión contamos con dos Premios Nobel cómodos y tradicionales: una mujer y un hombre, ambos europeos y muy visibles en el Viejo Continente. Después del escándalo de 2018, la academia no reinventó el Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, tomó una decisión marcadamente política, aunque en sentidos muy distintos.

Ecologista, vegetariana y pensadora radical, la escritora elegida empata su labor de escritura con sus críticas políticas, como la que sostiene contra el actual gobierno nacionalista conservador de Derecho y Justicia (PiS) de Polonia.

Handke, con sus ensayos y escritos, atacó a los medios occidentales por tergiversar el relato de la guerra. En 1999 se opuso a los bombardeos de la OTAN sobre Belgrado, contra la República Federal de Yugoslavia. Y apoyó al expresidente de Serbia y Yugoslavia, Slobodan Miloševic, hasta su funeral en 2006, donde leyó un polémico homenaje.

Finalmente, vale mencionar que hasta la fecha se entregaron 112 premios Nobel de Literatura (a 116 premiados), 11 de los cuales fueron para escritores hispanohablantes.

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