La Federación Internacional de Periodistas (FIP) publicó un documento de referencia: el Libro Blanco del Periodismo Mundial. Además de los estudios sobre la libertad de expresión, las condiciones de trabajo, la juventud o la igualdad de género, la FIP comunica en este informe de 62 páginas que 2.658 periodistas fueron asesinados/as desde 1990, 65 de ellos/as en 2020 y 235 están actualmente en prisión.

El texto cuenta con 4 capítulos que buscan dar respuesta a las preguntas que todo el mundo puede plantearse, ya que su alcance abarca todos los ámbitos sindicales de la profesión (seguridad y protección de periodistas, ética, calidad de la información, igualdad de género, juventud, condiciones de trabajo, salarios) y muestra en detalle todo el trabajo que lleva a cabo la FIP en los últimos años.

A vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa de este año, y con la publicación del Libro Blanco, la FIP conmemora el 30º aniversario de la «Lista de Periodistas Asesinados» (1990-2020) que publican anualmente. El notable análisis es un vibrante homenaje a 2.658 periodistas que perdieron la vida desde 1990 mientras cumplían su misión de informar.

La publicación de este Libro Blanco sobre el periodismo global, coordinado por la Secretaría General de la FIP, ayuda a recordar por qué la libertad de prensa es un derecho que se debe garantizar de manera urgente para todos los países del mundo y reconocer el cambiante sistema de comunicaciones que incide en nuestra salud, los derechos humanos, las democracias y el desarrollo sostenible.

En particular, el Día Mundial de la Libertad de Prensa 2021, celebrado el 3 de mayo, pondrá énfasis en tres imperativos para este ecosistema: medidas para garantizar la viabilidad económica de los medios de comunicación; mecanismos para garantizar la transparencia de las empresas de internet; y mejora de las capacidades de alfabetización mediática e informacional que permitan a la gente reconocer y valorar, así como defender y exigir, al periodismo como parte fundamental de la información como un bien común.

Mientras tanto, organizaciones como FIP, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) y Reporteros sin Fronteras (RSF) hacen refuerzos por recopilar datos, visibilizar casos y denunciar abusos y atropellos contra periodistas y trabajadores de los medios.