Se aceleran los tiempos electorales y, ante el inminente cierre para la presentación de las alianzas con vista a los comicios presidenciales, Cambiemos se transformó en Juntos por el Cambio y Mauricio Macri se juntó con… ¡Miguel Ángel Pichetto! Esto desató una nueva oleada de gritos de traición desde el peronismo, algo a lo que ya están muy acostumbrados. Por otro lado, las obras públicas dependen del tamaño del presupuesto y, mientras Horacio Rodríguez Larreta te hace un Paseo del Bajo, en Chivilcoy te inauguran una rotonda. Y para que no se sientan más discriminados los pibes de la Villa 31, van a poder «disfrutar» de comida chatarra.

Noticias de la Gorra

¡Cerraron las listas! ¡Ahora sálvese quien pueda! Mauricio Macri pateó el tablero y metió como candidato a vicepresidente al jefe de la bancada peronista, Miguel Ángel Pichetto. Gritaban «no vuelven más» y al final van a terminar votando a un tipo que supo ser kirchnerista. ¡Más boludo no se consigue!

Una vez dicha la noticia, propios y ajenos se miraron sin saber si festejar o pegarse un tiro en las pelotas. Nadie entiende bien cuál sería el aporte de Pichetto, pero tanto oficialistas como opositores dicen que ahora ganan… no sabemos, para nosotros es como la incorporación del «Ogro» Fabbiani a River Plate.

Según el peronismo, este cambio de bandera es una traición imperdonable, pero según Pichetto no existe la traición en la política. Bueh… esa siempre suele ser la teoría del traidor. Igualmente, convengamos que el peronismo es una historia de traiciones, pero acá se les fue la mano. Ni Daniel Scioli se animó a tanto.

Para mostrar que no son lo mismo, ahora Cambiemos se llama Juntos por el Cambio, es decir, la misma mierda pero con peluquín.

Los que no querían ser menos a la hora de los anuncios, fue la dupla Fernández-Fernández, que confirmaron su alianza con Sergio Massa, que finalmente volvió al rancho del que lo echaron. Era esto o seguir jugando en el casino. Otra fórmula que se conformó es la de la despedazada por mil partes Alternativa Federal, que se convirtió en Consenso Federal 2030, y metió al eterno indeciso, Roberto Lavagna, junto con el gauchito «dudoso» Juan Manuel Urtubey… una dupla que promete pelearle cabeza a cabeza a Espert.

El que no se anda con chiquitas es Guillermo Britos, el intendente de Chivilcoy (Frente Renovador) que, en medio de fanfarrias y fotos, inauguró una rotonda. Sí, porque en el mundo no todo es el Paseo del Bajo. También están las pequeñas cosas de la vida. La semana que viene está armando un fiestón para inaugurar el cielorraso de una sociedad de fomento.

Una concejal del Frente Amplio Formoseño regaló tangas con las boletas y todos la tratan de bruta, pero nadie está leyendo el meta mensaje. Viste que dicen que a la hora de ponerla calienta más con una tanga puesta.

Finalmente, el hombre más sensible del mundo, también conocido como cabeza de pene o simplemente Horacio Rodríguez Larreta, hizo un anuncio que le cambiará la vida a miles de ciudadanos porteños, ya que se va a abrir un McDonald’s dentro de la Villa 31, ya que no alcanza con que los pibes sean descartados por la sociedad, sino que ahora van a poder ser esclavizados por una multinacional mientras sus vecinos les afanan comida chatarra.