Existe una frase que suele acuñarse para referirse despectivamente a un sector de la sociedad que en ocasiones no cuenta con recursos, herramientas u oportunidades para obtener un trabajo formal. Por otra parte, diversos gobiernos utilizaron (y lo hacen actualmente) mecanismos del Estado para otorgar beneficios económicos a esos mismos sectores marginados, muchas veces enarbolando la bandera del acompañamiento para las personas que menos tienen, sin detenerse en que, justamente, eso es una clara muestra de las fallas en la gestión o del sistema que no brinda las mismas posibilidades de desarrollo profesional a todas y todos los ciudadanos. Ni hablar, entonces, de capacidad de movilidad social.

Precisamente al respecto de este breve análisis, el Gobierno Nacional hizo oficial una iniciativa que migre los planes sociales hacia la creación de empleo genuino y registrado, bajo el Decreto 711/2021 publicado este martes en el Boletín Oficial.

Asimismo, otro de los enfoques de la administración que encabeza Alberto Fernández es la de reactivar el sector productivo luego de los efectos adversos de la pandemia. «Nadie quiere más planes sociales» había advertido el presidente en un discurso reciente, a lo que adelantó que la idea es «convertirlos en trabajo genuino» y «antes de fin de año recuperar todos los puestos de trabajo perdidos». «Cambiar planes por empleo debe ser nuestro primer objetivo. De ese modo estaremos combatiendo frontalmente a la pobreza que hoy ha sumido a millones de familias argentinas», había dicho Fernández en el 57° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) la semana anterior.

Al respecto del plan estatal, el objetivo es que «se transformen en mecanismos que incentiven la incorporación de estos trabajadores al empleo asalariado registrado o a otros modos de desarrollo de actividad productiva ajustados a las formalidades tanto registrales como tributarias», detalla el decreto, que tendrá que requerir cambios en el Programa de Inclusión Socio-Productiva y Desarrollo Local «Potenciar Trabajo», además del Programa de Inserción Laboral, «efectuarán las modificaciones necesarias en sus programas de formación, empleo e intermediación laboral, con el objetivo de convertir las diferentes prestaciones de asistencia a personas desempleadas o con trabajos precarizados en incentivos para la contratación de sus beneficiarios y beneficiarias bajo la forma de empleo asalariado registrado en el sector privado».

A su vez, el documento explica que «la prestación se considerará parte integrante del salario respectivo en forma total o parcial, en la forma, plazo y condiciones que se determinen para cada sector de actividad» y «en casos particulares, en función de los montos efectivos de salario y plazos de contratación vigentes, podrá establecerse la compatibilidad entre la prestación y la remuneración abonada».

Además, se establecerá un «cronograma para que, en función de las posibilidades y los requerimientos que se determinen respecto de los distintos sectores económicos, todo beneficiario y toda beneficiaria de una prestación asistencial se incorpore a una trayectoria formativa ocupacional, tanto a través de cursos específicos como de prácticas calificantes en ambientes de trabajo».

De todas formas, el Decreto 711/2021 concluye que “para lograr que los programas mencionados se conviertan en una herramienta eficaz para incentivar el empleo asalariado registrado, es necesario contar con un marco general que permita posteriormente su adaptación a las condiciones y características de cada sector de la actividad”.