En los últimos tiempos, en el Derecho Penal están surgiendo diferentes voces, entrelazándose en algunas ocasiones la interdisciplina y, de a poco, comienzan a resonar con más volumen las perspectivas de género y las de infancias, en un sistema cruzado por su historia, prejuicios y atravesamientos institucionales.

Es por ello que, para hablar de las voces plurales dentro del sistema judicial, dialogamos con la abogada, máster en Derecho Penal y especialista en problemáticas infantojuveniles, Camila López García.

En relación a este tema, Camila señala que «hablamos de voces plurales, de las niñas, niños y adolescentes que son voces que muchas veces están silenciadas o no son tenidas en cuenta. La interdisciplina es la clave en estas temáticas, si no no se puede trabajar”, explica la joven abogada, quien coloca la lupa en la falta de perspectiva de infancias: «Esta falta de perspectiva es salirnos de la mirada adulto céntrica, es un compromiso muy grande, es reconocer a los niños y niñas como sujetos de derechos y no como objeto de prueba o tutela en el caso de los procesos judiciales: derecho a ser oído, derecho a la participación, reconocer la autonomía progresiva a medida que van creciendo y colocarse en el lugar de esos niños y niñas, no desde nuestro lugar de adultos de lo que pensamos que es mejor para ellos sino teniendo en cuenta sus circunstancias, sus necesidades, su voz. Todavía hay muchas dificultades, pero hacia eso vamos», subraya López García.

Al momento de mencionar la campaña “Los niños no mienten”, Camila relata que «es una campaña de visibilización del maltrato infantil y del abuso sexual en la infancia, y lo que se buscaba es que se comience a hablar de esto, que es muy doloroso, pero lamentablemente sucede. Las estadísticas de UNICEF, por ejemplo, dicen que uno de cada trece varones y una de cada cinco mujeres es víctima durante su infancia de algún tipo de abuso. Esta campaña lo que buscó es que se empiece a hablar, entre los adultos, entre las niñas y niños, para que se pueda prevenir y sobre todo entender que creerle a las niñas y niños y actuar en consecuencia es la forma de proteger”. Además, agrega que «es una campaña que intenta saldar un poco el mito que hay que los niños son fantasiosos, que los niños mienten. Sabemos que las mentiras infantiles existen pero suelen ser obvias, como cuando un nene o una nena con las manos llenas de tierra nos dice que no rompió la maceta. En los detalles de violencias o de la sexualidad adulta, no hay posibilidad que un niño o una niña pueda decir algo de eso si no fue algo que vivió y padeció”.

Finalmente, en relación al sistema acusatorio, que se comenzaría a implementar en nuestro país, López García lo explica: «El sistema acusatorio es una forma de organizar el proceso penal, hoy estamos migrando desde un sistema más antiguo que se llama inquisitivo o mixto, que es el juez quien investiga o juzga, salvo que le delegue la investigación al fiscal, es más escrito y tiene más demoras. A diferencia del acusatorio, lo que viene a traer es que es el fiscal quien investiga y el juez o jueza es quien juzga. Habría más posibilidad de imparcialidad y trae otras características, mayores audiencias orales, mayor celeridad en la resolución de las causas y que el trabajo del fiscal dialogue más con las necesidades de las víctimas”, explica Camila, que al concluir la charla menciona que forma parte de un proyecto de investigación de abuso sexual en la infancia de la Universidad de Luján, y resalta que es un equipo interdisciplinario y el trabajo es en equipo: “Es la única forma de poder estar estar en estos temas”.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Fernando Otondo.