Como si la desgracia y el abandono del Chocó no fueran suficientes, llegan las llamas que lo devoran todo. En la oscuridad de la noche, el fuego incontrolable de un gran incendio en el departamento de Chocó, en el municipio de Riosucio, ocasionó la muerte de dos personas, dejó un desaparecido y destruyó al menos 50 viviendas. En total fueron afectadas 250 familias.

A dos semanas de una lluvia torrencial que causó inundaciones en 10 municipios del departamento, este fin de semana el fuego se hizo presente y dejó en evidencia de nuevo el abandono estatal.

El 14 de noviembre, 10 municipios se despertaban con el agua en sus viviendas y afectaciones por fuertes lluvias en el departamento del Chocó: Carmen de Atrato, Medio Atrato, Lloró, Bagadó, Medio San juan, Istmina, Condoto, Nóvita, Atrato y Tadó. Se registraron desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierras desde la madrugada ése sábado.

Según el coordinador de la Unidad de Gestión del Riesgo del Chocó, Rafael Bolaños, el municipio de Carmen de Atrato fue el de mayor afectación, donde un menor de edad quedó atrapado en medio de un derrumbe y falleció. «Aquí hay múltiples deslizamientos, reporte de viviendas destruidas y también se han presentado cierres viales en el eje carreteable que conduce al departamento de Antioquia», dijo el funcionario.

En la madrugada del sábado 29, los vecinos de Riosucio pedían ayuda por medio de mensajes y publicaciones en sus redes sociales. Paradójico en un municipio donde la mayoría de construcciones son precarias y de madera. Esta condición apresuró las llamas y la falta de un cuerpo de bomberos en el municipio agravó la situación. En los videos que circulan por redes sociales, la desesperación de los pobladores es evidente por apagar el fuego que consume sus pertenencias. Mientras tanto, el Gobierno sobrevuela la zona y envía «ayuda».

El alcalde de Riosucio, Conrad Valoyes, pidió colaboración al Gobierno Nacional, que mandó un pelotón de ingenieros militares para iniciar la reconstrucción de las viviendas.

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