A raíz de los incendios en las sierras cordobesas que superan las 30.000 hectáreas afectadas por el fuego, el gobierno de la provincia declaró la Emergencia Agropecuaria en la zona.

De esta manera y como consecuencia de la profunda sequía que atraviesa la región (no se registran lluvias desde el pasado 27 de abril) además de causas vinculadas con el accionar humano, hace 10 días las llamas se iniciaron en Ischilín, llegaron al Cerro Pan de Azúcar (cercano a Cosquín), Alta Gracia y ahora fueron expandidas al Valle de Punilla, con la zona de Copacabana como centro del desastre medioambiental.

La medida gubernamental tiene la intención de brindar apoyo económico a los sectores afectados con créditos, reducción de impuestos y condonaciones de deudas. “No habrá productores que no tengan el auxilio y acompañamiento del Gobierno» declaró el ministro de Agricultura y Ganadería cordobés, Sergio Busso. «El 90% son pequeños productores, con menos de 100 animales, y necesitan una mano muy grande».

Por su parte, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, tuiteó este martes que «el Gobierno Nacional envió 3 aviones y un helicóptero a Córdoba para combatir el fuego y sumó 62 nuevos brigadistas en el Delta, donde la Justicia debe actuar urgente por el ecocidio. En los próximos días, el presidente Alberto Fernández anunciará políticas públicas ambientales que llevaremos adelante».

Mientras más de 200 bomberos, aviones hidrantes y helicópteros continúan trabajando para evitar la propagación de estos incendios en la provincia, cuatro personas (dos menores de edad, un hombre de 34 años y una mujer de 59) fueron detenidas sospechadas de haber tenido incidencia en la catástrofe medioambiental. «En función del análisis que hagamos aquí con la gente del Comité de Emergencia evaluaremos la posibilidad de conseguir otros recursos más que puedan estar disponibles», manifestó Gabriel Gasparutti, subsecretario de Gestión de Riesgo y Protección Civil de la Nación.