A mediados del Siglo XIX, La Boca era un poblado de campo abierto y escasas viviendas que se desplegaban desde el Riachuelo. Los inmigrantes construyeron sus casas sobre los pilotes de madera y paredes de chapa. Se las conoce con el nombre de conventillos (diminutivo de convento). Hoy, este histórico lugar sigue siendo un punto de encuentro y algunas de sus estructuras aún se conservan intactas. La improvisación y colorido de las construcciones caracterizan este rincón en Buenos Aires, visitado por millones de turistas durante todo el año. Actualmente, a pesar de la visible disminución de turistas por la pandemia, algunos restaurantes, museos y tiendas persisten y abren sus puertas a quienes arriban del Interior del país y visitas locales.

La importancia de su historia, hace de Caminito el lugar predilecto para conocer el origen de la cultura porteña. En sus conventillos se respira cultura, arte e historia. Así es Encuentro Nativo Restaurante, un parador histórico, gastronómico y cultural en el corazón de La Boca. Ofrece variedad de platos que van desde las típicas empanadas norteñas hasta exquisitos cortes premium de carne. Tiene vinoteca propia y una galería de arte que apoya a artistas locales. La calidez de su servicio da muestra de su historia gastronómica, que recorre mediante sabores los rincones de Argentina. Su construcción data de 1987 y su infraestructura nos retrocede en el tiempo para vivir una experiencia de cultura, arte e historia.

Esteban Medina, dueño y administrador, confiesa la tristeza que genera la poca concurrencia de turistas a Caminito y, con nostalgia, recuerda los días de mesas llenas, aplausos interminables en sus shows en vivo y las largas charlas sobre historia con los turistas. Sin lugar a dudas, uno de los sectores de la economía más afectados durante el aislamiento es la gastronomía. Locales cerrados y en alquiler, restaurantes que aún duermen con las sillas vacías y familias enteras sin ingresos por falta de trabajo en el sector.

A pesar de las circunstancias, los gastronómicos como Esteban y su equipo se reinventan día a día para no cerrar sus puertas y continuar deleitando los paladares y sacando sonrisas con deliciosos platos, un show de bailarines en vivo y, al ritmo de tangos y milongas, crear experiencias únicas. Su estricto protocolo, la persistencia de su administrador y la colaboración de su equipo de trabajo mantienen en pie este complejo que hoy nos invita a apoyar la gastronomía local.

Según Ariel Amoroso, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), las ventas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) cayeron un 85% desde que comenzó el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO). Esto llevó al cierre definitivo de 1.200 bares, restaurantes, cafeterías, pizzerías y locales de comidas rápidas hasta el mes de julio del 2020. Pese a las nuevas habilitaciones que permiten el uso de terrazas, patios y el 30% del interior de los comercios habilitados, la suma de los locales cerrados llega a 2.000 y “no se detendrá” ahí debido al endeudamiento de los mismos, cuenta el presidente de la AHRCC

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