El 22 de enero la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una guía sobre los cigarrillos electrónicos y vaporizadores que responde a preguntas sobre su seguridad, el riesgo de contraer enfermedades pulmonares, qué tan adictivos pueden llegar a ser y qué deberían hacer las autoridades.

En un siglo marcado por el consumo masivo, la cumulación compulsiva y la inmediatez como insignia en el consumo de alimentos y servicios, los cigarrillos electrónicos se presentan como una solución casi inmediata a la epidemia del tabaquismo. Sin embargo, «no hay duda de que son perjudiciales para la salud y no son seguros», expresó la Organización Mundial de la Salud con firmeza en su guía sobre el uso de vaporizadores y cigarrillos electrónicos.

«Se ha descubierto que algunos dispositivos que afirman estar libres de nicotina contienen nicotina», asegura la agencia de salud, y agrega que, a pesar de que se sabe que no son seguros, es demasiado pronto para tener una respuesta clara sobre su impacto a largo plazo para usuarios o personas expuestas.

Sin embargo, la OMS resalta que son particularmente peligrosos cuando los usan los adolescentes: «La nicotina es altamente adictiva y los cerebros de los jóvenes se desarrollan hasta los veintitantos años. La exposición a la nicotina puede tener efectos nocivos duraderos».

La vida pasa por Netflix

Desde el maquillaje falsificado hasta el mobiliario desechable, pasando por el plástico de un solo uso. «Sociedad de Consumo» es una serie de tipo documental de Netflix que cuestiona las prácticas de algunas industrias y el consumismo irreflexivo.

En cuatro capítulos, la serie documental de Netflix («Broken» su título original) se propone poner en alerta a los consumidores respecto de los peligros y daños que generan algunos tipos de productos e industrias en el mundo. Sin duda, algo ambicioso y trascendente para una producción audiovisual, mediante investigaciones que entregan información, testimonios y hechos que hacen prender las alarmas respecto a temas que pasan inadvertidos en la vorágine del consumo diario.

El segundo episodio gira en torno al «vapeo», un tema particularmente sensible en Estados Unidos, donde se convirtió en una epidemia entre los adolescentes debido a que es fácilmente accesible, pero escondiendo que se trata de un producto altamente adictivo y nocivo para la salud.

Consecuencias de cada vapeo

Cada vez hay más pruebas de que el uso de estos dispositivos podría causar daño pulmonar, como asegura la Organización Mundial de la Salud.

El 17 de septiembre de 2019, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos activaron una investigación de emergencia sobre los vínculos entre los cigarrillos electrónicos y vaporizadores y las lesiones y muertes pulmonares. Para el 10 de diciembre de 2019, Estados Unidos notificó más de 2.409 casos de pacientes hospitalizados y 52 muertes confirmadas.

Al menos otros cinco países iniciaron investigaciones para identificar casos de lesiones pulmonares relacionadas con el uso de estos productos.

Regulación de su uso y compra

Los cigarrillos electrónicos y vaporizadores son perjudiciales para la salud y, donde no están prohibidos, deben ser regulados.

La regulación debe interrumpir la promoción y la aceptación de los productos, reducir los riesgos potenciales para la salud de los usuarios y no usuarios, prohibir que se realicen afirmaciones falsas o no comprobadas sobre los dispositivos y proteger los esfuerzos existentes para el control del tabaco.

Alrededor de 15.000 sabores únicos se utilizan en los cigarrillos electrónicos y vaporizadores, incluidos los diseñados para atraer a los jóvenes, como el chicle y el algodón de azúcar.

Según la OMS, los gobiernos deberían restringir la publicidad, promoción y el patrocinio de estos productos para proteger a los jóvenes, otros grupos vulnerables y los no fumadores.

El uso de esos productos en lugares públicos y de trabajo cerrados debe estar prohibido, dados los riesgos para la salud que representan para los no usuarios.

Respuestas en la guía de la OMS

¿Son los cigarrillos electrónicos más peligrosos que los cigarrillos normales? Esto depende de una variedad de factores, incluida la cantidad de nicotina y otros tóxicos en los líquidos calentados, pero la OMS recalca que estos dispositivos presentan riesgos claros para la salud y de ninguna manera son seguros.

¿Son adictivos? Sí. La nicotina es altamente adictiva, y estos dispositivos implican la inhalación de un aerosol infundido con nicotina.

¿Es peligroso el vapor de segunda mano? Sí. Los aerosoles típicamente contienen sustancias tóxicas, incluido el glicol que se usa para hacer anticongelante, por lo que presentan riesgos para los usuarios y no usuarios.

¿Debería prohibirse estos productos? Los países pueden optar por prohibirlos. Actualmente, ya están controlados en más de 30 países en todo el mundo y cada vez más naciones consideran prohibiciones para proteger a los jóvenes.

¿Es verdad que ayudan a dejar de fumar? No hay pruebas suficientes para respaldar el uso de estos productos para dejar de fumar. Para los consumidores de tabaco que desean dejar de fumar, existen otros productos probados, más seguros y con licencia, como las terapias de reemplazo de nicotina (como parches), así como líneas para dejar de fumar, mensajes móviles y tratamientos especializados para la dependencia del tabaco.

¿Qué está haciendo la OMS sobre esto? La OMS monitorea y revisa regularmente la evidencia sobre estos productos en relación con la salud y ofrece orientación a los gobiernos y al público. Esto incluye un informe bienal sobre la epidemia mundial de tabaco, que analiza la situación actual, las intervenciones para combatirla y otros recursos relevantes.