Nuevamente, algunas entidades relacionadas al cine en Argentina vuelven a emitir un comunicado para cuestionar a Luis Puenzo, actual presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Esta vez, en una entrevista con el programa GPS Audiovisual, Puenzo fue consultado sobre los pronunciamientos críticos del año pasado hacia su gestión (probablemente sobre el texto «El año que vivimos sin el INCAA» y recordemos que en diciembre del año pasado RAFMA llegó, incluso, a pedir su renuncia y lo declaró persona no grata, encontrá más información sobre este conflicto acá), ante lo cual respondió: «Seguimos haciendo lo que creemos que tenemos que hacer en circunstancias extremadamente difíciles (…) La situación económica de las productoras, sobre todo de las más pequeñas que tienen menos espalda financiera, que son la mayoría puesto que la mayor parte de las productoras argentinas son pymes, tienen problemas reales para sostenerse. El INCAA no tiene más posibilidades de ayuda que lo que hicimos: ayudar a los sindicatos y a las obras sociales de los sindicatos. Esto generó una situación de mucha angustia (…) y lo que pasó durante fin de año fue un fogoneo muy fuerte de gente que no nos quiere en el INCAA, y esa gente que no nos quiere en el INCAA encontró unas circunstancias muy favorables para tirar un fósforo y que prenda. Los que no nos quieren en el instituto es por cosas muy claras, hay mucha gente que ha lucrado con el cine a lo largo de los años y algunos no de maneras honestas».

La respuesta de las entidades

Distintas organizaciones emitieron luego un comunicado titulado «Así no va más», en el cual señalaban el siguiente extracto de la nota: «gente que ha lucrado con el cine a lo largo de los años y algunos no de manera honesta» y respondieron que «esa difamación a más de 30 asociaciones de distintas partes del país que firmamos el documento y que representamos a un enorme arco de la comunidad audiovisual, expresa de manera brutal el carácter autoritario con que Puenzo gestiona el instituto. Llamar deshonestxs a los trabajadorxs, como respuesta a las críticas expresadas certera y democráticamente, es un intento de acallarlas. Su ataque a lxs directorxs, productorxs, tecnicxs, distribuidorxs, exhibidorxs, organizadorxs de festivales y animadorxs no puede ocultar las enormes deficiencias de una gestión que, después de más de un año frente al INCAA, no llevó adelante un proyecto integral para nuestra cinematografía desoyendo las diferentes propuestas que se le acercaron».

Algunos de los puntos que acusan luego son que «en su gestión se profundizó la lentitud administrativa y obtener respuestas a consultas de proyectos en curso se hizo imposible. Se abandonó a su suerte a trabajadorxs y a las pequeñas y medianas productoras, muchas de las cuales quedaron cerca de la quiebra poniendo en riesgo los puestos de trabajos. Hubo una notoria ausencia de perspectiva de género en las políticas y primó una agenda centralista. Los Espacios INCAA y los Festivales Nacionales se abandonaron a su suerte y no se peleó por el aporte de los servicios de streaming al Fondo de Fomento Cinematográfico».

Finalmente, agregan que «no se convocó al Consejo Asesor, órgano de co-gobierno del INCAA, aunque ya pasaron 5 meses desde que fueron presentadxs lxs consejeros por asociaciones y 8 desde que fueron elegidxs lxs consejerxs regionales en la Asamblea federal».

Los pedidos

«Nosotrxs somos clarxs desde el primer día: queremos un INCAA que fomente una producción audiovisual diversa tendiendo a reducir las desigualdades de clase, género y territorio; que reemplace el actual sistema de puntajes, que establezca una ventanilla continua federal, que incentive a las películas con equipos técnicos equitativos y a las dirigidas, producidas y/o guionadas por personas que por su identidad de género están en desigualdad estructural, que fije cupos por género en los concursos y realice otros específicos, que establezca sistemas de financiación accesibles a productoras medianas y pequeñas, que cree vías de fomento para diseños de producción alternativos. Nosotrxs queremos un INCAA que impulse una exhibición democrática, que fortalezca y amplíe la red de Espacios INCAA, que no abandone a los festivales nacionales y que legisle por una distribución plural apoyando especialmente al cine nacional. Nosotrxs queremos un INCAA que atienda con soberanía el nuevo escenario del medio audiovisual, que engrose sus recursos a través del aporte de los servicios de streaming, que fomente la realización de series a nivel federal apostando al surgimiento de focos de producción en distintas partes del país y trabajando en sintonía con las ENERC regionales y poniendo en valor la plataforma Cine.Ar. Queremos un INCAA que resguarde nuestras obras para las generaciones futuras. El potencial de nuestro cine es inmenso y necesita una gestión del INCAA a la altura de estos desafíos. Así no va más», concluye el texto y lo firman 38 entidades.