El consorcio de investigadores científicos denominado International Genomics of Alzheimer’s Project (IGAP) descubrió once nuevos genes vinculados directamente con esta enfermedad.
AlzheimerDe esta manera, el hallazgo se convierte en el más importante en este ámbito, que duplica el número de factores genéticos de riesgo que se asocian al Alzheimer. En consecuencia, lo que permite este avance es determinar que los tratamientos terapéuticos e investigaciones correspondientes se encaucen y hagan focalización en aspectos específicos para combatir esta enfermedad.
La investigación realizada por IGAP se realizó sobre más de 74.000 individuos de ascendencia europea a través de la aplicación de técnicas genómicas de alta resolución y bioinformáticas, que posibilitaron aislar estos once genes en dos etapas.
Sabemos que un descubrimiento de esta índole no significa encontrar respuestas o soluciones a corto plazo, pero sí representa una luz de esperanza para una enfermedad que ataca a una persona pero repercute en todo el seno familiar.
¿Qué es el Alzheimer?
El Ministerio de Salud de La Nación explica que esta es una enfermedad en la que “un desorden progresivo, degenerativo e irreversible del cerebro causa la debilitación, la desorientación y una eventual  muerte intelectual. Su nombre proviene de Aloís Alzheimer, un neurólogo alemán que en 1907 describió los síntomas que presentaba una mujer de 48 años como graves problemas de memoria así como las características neuropatológica de la enfermedad de Alzheimer.
-ALOIS-ALZHEIMERPor su parte, el doctor Alois Alzheimer describió esta dolencia de la siguiente forma: “La enfermedad comienza insidiosa, con debilidad, dolores de cabeza, vértigos e insomnio suave. Irritabilidad y pérdida severa de memoria. Los pacientes se quejan amargamente de sus síntomas. La enfermedad se asocia ocasionalmente a un ataque apoplégico repentino seguido por hemiplegia. La pérdida progresiva de memoria y de la mente aparece más adelante, con los cambios repentinos del humor, fluctuando entre la euforia suave y el hypchondriasis exagerado; la enfermedad conduce al estupor y al comportamiento infantil. Las características se diferencian de pacientes con parálisis general, por un patrón organizado del comportamiento y por la capacidad general del razonamiento”.
 

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