Ordenando nuestros hábitos

¿Cuántas veces te preguntaste por qué abandonás el gym al poco tiempo de haberlo arrancado? Esta y otras preguntas que nos hacemos habitualmente están vinculadas con nuestros hábitos diarios que nos atraviesan. Justamente, muchas veces no les dedicamos el tiempo suficiente para analizar por qué repetimos siempre los mismos errores.

Tenemos hábitos porque nos ayudan a transitar más livianos por la vida. Incorporamos aprendizajes y repetimos conductas de manera inconsciente, lo que nos garantiza “ganar tiempo” para poner el foco en otras actividades más difíciles o que requieren mayor atención.

Lo que nos sucede es que algunos de los hábitos que tenemos incorporados no nos resultan favorables para nuestro bienestar. Y, al buscar cambiarlos por otros mas beneficiosos, nos encontramos frustrados por no poder darle la continuidad que necesitamos.

Para esto, metodologías como la desarrollada por James Clear nos permite desarrollar hábitos que sean sencillos de realizar, atractivos para nosotros, visibles en nuestro día y satisfactorios para ver resultados a corto plazo. El registro de hábitos se vuelve una herramienta fundamental para conocernos y hacer consciente nuestro diario de hábitos cotidianos, con los buenos y los no tan beneficiosos comportamientos rutinarios.

Además, necesitamos que nuestros “malos hábitos” se vuelvan insatisfactorios, difíciles de hacer y, en lo posible, inaccesibles.

Clasificar nuestras conductas diarias en buenas y malas conductas es una buena manera de comenzar este ejercicio para luego crear espacios en donde aquellos hábitos que queremos incorporar se vuelvan cercanos a nosotros. Reconocer sus beneficios, anotar sus ventajas, visualizarlo apenas nos despertamos, pueden ser estrategias simples que nos acerquen mas a ellos. Es necesario que nos resulte sencillo, nos guste, le veamos el beneficio casi en lo inmediato y sea efectivo.

Otro recurso a utilizar es la acumulación de hábitos, por ejemplo, si realizamos tal actividad, entonces luego debemos hacer tal otra. Esto nos brinda una factor de empuje para motivarnos en una conducta que nos cuesta gestionar pero que, finalmente al hacerla, nos da el placer de conseguir la satisfacción del otro habito que buscamos explorar con mayor felicidad.

Tenemos la oportunidad de explorarnos para gestionar nuestros hábitos y volverlos mas efectivos y saludables para nuestro bienestar personal.

Artículo elaborado para puntocero por Mariana Alejandra Rizzuti.