Días atrás, en Ahora Nosotras dialogamos con Analía Álvarez (conocida en redes sociales como «la profe de ESI»). Ella es profesora de Ciencias Naturales y especialista en Educación Sexual Integral. En la entrevista nos referimos a las resistencias a la implementación de la ESI, el rol de las escuelas, la demanda de las y los jóvenes en que se aplique correctamente la ley, la falta de paridad en métodos anticonceptivos y mucho más. Compartimos lo más destacado de la nota.

A partir de la sanción de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, ¿pensás que hay nuevos desafíos a encarar de parte de la ESI?

«Tal vez los mismos que antes, ¿no? Creo que no deberían cambiar demasiado los desafíos pero sin ninguna duda incluyendo fuertemente de qué se trata esta nueva ley que se acaba de sancionar y que es muy importante en el avance de los derechos. Era una deuda de la democracia y finalmente, luego de varios años de lucha y de la masificación de esa lucha, lo hemos logrado. Ahora deberemos trabajar fuertemente por la ESI que hace catorce años es ley y que, si bien ya hay muchas experiencias en escuelas donde se está implementando, sabemos que hay una deuda pendiente también, hay muchas escuelas donde esto no está ocurriendo. Hay que comprender que es la vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes lo que hacemos cuando una escuela toma la decisión de no implementar la ESI, ya a esta altura sin excusas, a 14 años de la ley, 12 años de los lineamientos curriculares. Si hay algo que debemos enseñarles a nuestros niños, niñas y adolescentes es que las leyes están para cumplirse. Si de algo se ocupa la escuela es de eso en la formación de la ciudadanía. No podemos ser discrecionales con las leyes que nos parecen que sí y con las que no. Deberíamos estar trabajando en que todas se cumplan.»

Asimismo, Analía señala el protagonismo de la juventud respecto a este tema.

«En los últimos años las escuelas han tenido cada vez más dificultades para mirar a otro lado, porque los chicos, chicas y chiques han empujado desde adentro, reclamando a los equipos directivos, a las supervisiones, a los docentes. Hay algo que está sucediendo también desde adentro de las escuelas, encabezado por les propios pibes y eso es maravilloso también.»

¿Las dificultades para la implementación solo tienen que ver con las resistencias de directivos o también con ciertas falencias de parte de la formación docente?

«La verdad que sí, hay de todo. Con la que más se puede trabajar es esa tal vez, con el docente que manifiesta no estar formado. También hay docentes que, de golpe, consideran que no forma parte de su tarea, que han estudiado para dar Lengua o Literatura, por ejemplo, y que la ESI no les corresponde, incluso piden que venga gente externa a la escuela a dar charlas. Después también hay resistencias que tienen que ver con cuestiones ideológicas y morales que las vimos también desplegadas en torno al debate de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Además, otra resistencia muy importante es el miedo a las familias, por lo cual a veces lo más sencillo es no tocar ciertos temas o no profundizar para evitar reclamos.»

Hay muchos docentes que tienen la intención de capacitarse pero a veces es dificultoso el acceso a la formación en ESI, ya sea por tiempos o por la cantidad de cupos, por dar algunos ejemplos.

«La ESI debería formar parte de cada una de las clases y espacios de un profesorado, si no empezamos por ahí es muy difícil. Pero para dar historia transversalizada con la perspectiva de género y con la ESI, se trata de repensar desde qué autores hablás, cuáles son los hechos sobre los cuales trabajás fuertemente en el aula, qué lugar tienen las mujeres que formaron parte de la historia, la visibilización de ellas también. En fin, no se le está pidiendo a cada docente que se haga especialista en otra materia sino simplemente revisar de qué modo aprendió.

De la ESI siempre se habla de que para su implementación hay tres puertas de entrada. Una de ellas, tal vez la primera, es la reflexión sobre nosotros mismos: si yo no puedo reflexionar sobre lo que yo creo, pienso, cuáles son mis propias concepciones y  representaciones en torno a la sexualidad y a todo lo que considero saber, desde qué lugar voy a ejercer mi profesión, y esa transversalización viene a pedirnos la ESI a los docentes.»

Por último, al ser consultada por métodos anticonceptivos y de prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), «la profe de ESI» resalta la falta de paridad. «Para personas con pene tenemos dos opciones: la vasectomía o el preservativo. Tenemos 19 métodos anticonceptivos para personas gestantes  y solo 2 para personas con pene. Es un montón, cuando pensamos en que las personas con capacidad de gestar tenemos esa posibilidad un día en todo un mes y las personas que fabrican espermatozoides todos los días de su vida tienen la posibilidad de fertilizar. Son preguntas para hacernos: ¿por qué hay 19 métodos que apuntan a  un cuerpo que solamente tendría la posibilidad un día en todo un ciclo de gestar y por qué hay solamente dos en los cuerpos donde producen células con esa capacidad todos los días?».

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