Cada 21 de marzo celebramos el Día Mundial del Síndrome de Down con el fin de darle visibilidad a la dignidad y al valor de la autonomía en las personas con esta característica.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) eligió este día debido a la trisomía del par 21, es decir, que hay tres cromosomas en el par 21. Por lo tanto, se opta por el día veintiuno del tercer mes del año. Además, la misma ONU impulsó la campaña en la que la gente use una media de cada color simbolizando que “aunque nos vemos diferentes somos todos iguales, y tenemos los mismos derechos”.

Sin embargo, a pesar de las batallas que ganó la sociedad en temas de discriminación en otros ámbitos, este síndrome sigue siendo objeto de burla por parte de algunas personas que se atreven a usar la palabra “mogólico” de forma despectiva.

En las redes sociales como Twitter, es muy común ver el debate donde alguien justifica el uso de este “insulto” diciendo que el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) descalifica que utilizar “mogólico” y sus derivados sea un acto discriminatorio. Pero, para sorpresa de muchos, esto se trata de una tergiversación de la información.

Todo inicia con una nota de Perfil del año 2012, que se titula “Para el INADI, tratar a alguien de mogólico no es discriminatorio”, donde se trata el caso del filósofo José Pablo Feinmann, quien en Página 12 escribió “peronismo mogólico”. El columnista fue llevado a juicio y la Justicia falló a favor de él, ya que el INADI relativizó, es decir, le restó importancia a la frase utilizada, excluyéndolo de ser un acto discriminatorio y aconsejó que a futuro evite el uso de aquel termino y otros similares.

No obstante, tan solo dos días después de esta noticia, Perfil sacó a la luz otra nota titulada “El INADI aclaró su postura sobre el uso de la palabra mogólico”, donde hay una contradicción respecto al tema, ya que el instituto asegura que “el empleo del término ‘mogólico’ con carácter de insulto dirigido a una persona, sí constituye una conducta discriminatoria” y que, aunque lo de Feinmann no haya sido posible considerarlo discriminatorio ante la ley, “la práctica del uso del término mogólico en forma peyorativa tiene un carácter estigmatizante y desvalorizante”.

La Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA), realiza campañas con respecto a este tema y es una lucha que sostiene hace años. Por otra parte, el influencer Santiago Maratea estuvo muy comprometido en la causa al crear en 2020 un hashtag que se hizo viral y causó polémica. “Creo que todos usamos insultos que ofenden a alguien, la idea es poder reflexionar y cambiar nosotros mismos, no apuntar con el dedo al que no sabe. Más allá de eso, #MogolicoNoEsInsulto”, declaró el famoso.

En conclusión, emplear esta palabra de forma peyorativa puede dañar la dignidad de la persona con esta condición y afectar a sus familiares, porque se asume que hay algo malo con tener Síndrome de Down y esconde una separación de lo que es “normal” y lo que no. Entonces, “cuando decís mogólico no estas insultando, estás discriminado”, expone ASDRA.