ABC de la sexología

En primer lugar, uno se pregunta si tiene que ir o no a un sexólogo, muchas veces no se sabe para qué o se dice “si yo no tengo un problema”. Justamente, la sexología es un campo amplio que no requiere tener un problema para consultar. Se puede acudir para despejar dudas, aprender o derribar mitos.

En el consultorio, muchas veces buscan en la consulta respuestas desde la sexología o porque consultaron para hacerse el control ginecológico anual e indagar sobre la salud sexual, los temas florecen. Se crea un espacio de confianza donde se puede hablar de todo sin prejuicios. Es un momento de escucha y empatía, para guiar en el camino de una vida sexual saludable.

¿Qué temas se abordan en la consulta?

La sexología, como define la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un aspecto primordial de la condición humana. Incluye el sexo, las identidades y orientaciones sexuales, los roles, el erotismo, el placer, la reproducción y la intimidad. La sexualidad se expresa de diversas maneras y está influenciada por factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales, étnicos, económicos y espirituales.

Consultas frecuentes

Las más frecuentes incluyen la disminución del deseo sexual, el dolor en las relaciones sexuales y la dificultad en la erección o eyaculación. Una consulta lleva a otra, y problemas de pareja pueden motivar a buscar ayuda. Es importante abordar todas las preocupaciones, muchas de las cuales se basan en creencias erróneas o mitos.

Mitos comunes en la sexología

Los mitos abundan en las consultas. Desde que no se pueden tener relaciones sexuales durante la menstruación, que la masturbación es pecado, que penetración es igual a orgasmo, que pensar en otra persona durante el sexo es ser infiel. Es esencial educar y aclarar que las fantasías son normales y parte de la imaginación, sin implicar infidelidad.

La consulta en sexología incluye educación sobre anatomía y fisiología, así como el manejo de fantasías, y mucho más. La comunicación abierta y sin tabúes es clave para una vida sexual plena y satisfactoria.

Artículo elaborado para puntocero por la doctora Yasmin Marrapodi Blanco.