Qué mejor que comenzar el año pensando en un símbolo de la abundancia: la cabra Amaltea.
Capricornio y la cabraSímbolos estéricos si los hay, y difíciles de poder captar, ya que este animal representa en el zodiaco al signo de Capricornio. Si nos llevamos por la astrología común, Capricornio es un signo austero, que puede vivir con la porción que le corresponde en la vida y sin darse cuenta, muchas veces, que tiene al cuerno de la abundancia al alcance de su mano.
Cuando Júpiter o Zeus griego nació, su madre Rea lo entregó a las nodrizas para que lo cuidaran y protegieran de las garras de su padre Cronos/Saturno.
Este último tenía la costumbre de devorar a sus hijos porque una profecía decía que un día uno de ellos lo iba a desterrar del imperio cósmico que había construido, por lo tanto, todos los hijos eran tragados por él. Pero Rea, cansada de no poder disfrutar de ninguno de ellos decidió, cuando nació Zeus, darle una piedra envuelta en pañales para que se tragara la piedra y no a su último hijo. Pero, siempre hay un pero, no se dio cuenta que tampoco disfrutaría de este, ya que lo tuvo que entregar a las nodrizas para que lo cuidaran y su padre no se diera cuenta que estaba vivo.
Amaltea amamantando a ZeusCuenta la mitología que la madre que le dio la parte física a Júpiter era Rea, quienes lo cuidaron eran unas nodrizas (según algunas versiones eran siete) y quien lo había amamantado, dándole leche fresca y eterna, era la cabra Amaltea.
Dice la mitología que esta cabra lo tenía bien guardado y cuidaba la vida del niño como ninguna, era su deber y lo que se debe hacer está muy en relación al Capricornio evolucionado. También cuentan que la cabra era de temer y que los propios titanes y Saturno (era un titán), tenía terror a las conductas de la cabra y a las consecuencias de ella. Amaltea era amorosa con el niño pero lapidaria con todo aquel que quisiera lastimar a Júpiter.
Cómo surge la abundancia
Un día Júpiter estaba jugando con su madre nutricia (Amaltea) y, sin querer, le rompió uno de sus cuernos (el niño estaba creciendo y no podía controlar sus fuerzas). Así decidió, por voluntad divina, regalárselo a ella y decretar que ese cuerno debía llenarse de frutos: de todos los que ella deseara, como acto de agradecimiento a su paciencia y a días eternos de leche con la que la cabra lo había alimentado.
AmalteaCuando la cabra murió, Júpiter (el gran estratega del Olimpo) decidió que sería él quien destronaría a su padre y quien liberaría a sus hermanos de las entrañas de Cronos. Tomó la piel de Amaltea y como escudo protector la utilizó para la gran batalla final en la cual, por supuesto, esa piel ya le daba la victoria y así se quedaría con el imperio cósmico.