Alimentos procesados, comida rápida y bebidas azucaradas son algunos de los productos que forman parte de las dietas y que tienden a ganar espacio en la alimentación diaria de la población latinoamericana.

Según el informe «Alimentos y Bebidas Ultra Procesadas en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas», entre 2000 y 2013 las ventas per cápita de estos alimentos crecieron en la región, mientras que América del Norte disminuyó su consumo.

El informe lo dio a conocer la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) donde, además, se informa que ese incremento tiene una fuerte relación con el aumento del peso corporal promedio que se ve reflejado en las tasas de obesidad en la región.

«Estos productos llegan a dominar los mecanismos innatos de control del apetito y hasta el deseo racional de dejar de comer. Por ese motivo, resultan doblemente perjudiciales: son casi adictivos y eso lleva a aumentar el sobrepeso y la obesidad, al tiempo que sustituyen los alimentos frescos, que son la base de una dieta natural rica en nutrientes», afirma Enrique Jacoby, asesor de nutrición y actividad física de la OPS/OMS.

Los países que aumentaron su consumo de alimentos ultra procesados son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, a diferencia de América del Norte (cuyas cifras bajaron un 9,8%).

El informe recomienda que los gobiernos de las regiones involucradas implementen políticas que ayuden a promover la elección de alimentos saludables, a través de campañas de información y educación, tal como lo establece el Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en niños y adolescentes de la OPS/OMS que se aprobó en 2014.

Fomentar los alimentos naturales y regionales, incorporar productos sanos en la alimentación escolar y promover la importancia que tiene la preparación de los alimentos que se consumen son algunas de las conductas que aún podemos cambiar para lograr una población más saludable.