La revolución digital debilitó los modelos de negocio de la mayoría de los medios independientes y dañó su viabilidad. Se calcula que la pérdida de ingresos en 2020 ascenderá a 30.000 millones de dólares.

Los «desiertos» de noticias locales son cada vez más comunes, ya que los medios de comunicación cierran, se fusionan o se reducen en muchas partes del norte y sur globales, y los grupos de interés político toman el control de los medios de comunicación en dificultades. Según una encuesta realizada por la Federación Internacional de Periodistas (FIP), dos tercios de los periodistas en plantilla y autónomos de todo el mundo también sufrieron recortes salariales, pérdida de ingresos y puestos de trabajo, cancelación de encargos o empeoramiento de las condiciones laborales.

Además, una encuesta realizada por el Centro Internacional de Periodistas y el Tow Center de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, reveló que más del 40% de los periodistas encuestados declararon haber perdido más de la mitad de sus ingresos. Así se consigna la historia del periodismo de la época para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa 2021, que promoverá la información como bien público en un panorama mediático muy cuestionado.

Para la organización Reporteros sin Fronteras (RFS), el Índice Mundial de Libertad de Prensa, que evalúa anualmente la situación de la libertad de prensa en 180 países y territorios, muestra que la práctica del periodismo se ve severamente obstaculizada en 73 de los 180 Estados en el ranking establecido por RSF y restringido en otros 59, es decir, un total del 73% de los países evaluados. Estas cifras corresponden al número de países clasificados en rojo o negro en el mapa mundial de la libertad de prensa, aquellos en los que el periodismo se encuentra en una «situación difícil» o, incluso, «muy grave» y a los clasificados en la zona naranja, donde el ejercicio de la profesión se considere «problemático».

El 3 de mayo fue proclamado como el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en 1993, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, siguiendo la recomendación de la Conferencia General de la UNESCO. La fecha se eligió para que coincidiera con el aniversario de la Declaración de Windhoek, en la cual los representantes de medios de comunicación africanos que participaban en un seminario organizado por la UNESCO en la capital de Namibia elaboraron un documento donde se recogían los principios de la libertad de prensa.

La UNESCO y el Gobierno de Namibia celebrarán en Windhoek, del 29 de abril al 3 de mayo, la Conferencia Mundial de la Libertad de Prensa. El evento será presencial y digital. Habrá foros regionales, eventos paralelos, conferencias magistrales, muestras artísticas, proyecciones de películas. Mediante un registro que ya se encuentra abierto en la página de la UNESCO, se pueden unir a otros líderes de los medios de comunicación, activistas, responsables políticos, expertos en medios de comunicación y legislación, artistas, académicos, investigadores y OSC de todo el mundo.

Para conocer más detalles del evento, visitá la pagina oficial de UNESCO.