La capa de ozono se recupera gradualmente y, para el año 2040, volvería a encontrarse en condiciones similares a las de 1980, previo a la formación del agujero.

El estudio de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue presentado el lunes pasado en la 103° reunión anual de la Sociedad Meteorológica de los Estados Unidos, aunque por el uso de la geoingeniería «el grupo advierte de los efectos no deseados que pudiera tener esta tecnología sobre la capa de ozono». Precisamente, esta consiste en la inyección de aerosoles en la estratósfera (SAI), iniciativa propuesta para reducir el calentamiento global. «También podrían afectar a las temperaturas, la circulación y las tasas de producción y de destrucción del ozono en la estratosfera, así como al transporte», detallaron.

El análisis revela que la eliminación progresiva de aproximadamente el 99% de las sustancias prohibidas que afectan la capa de ozono contribuyen a la recuperación «notable en la estratósfera superior y a que disminuya la exposición de personas a la radiación ultravioleta (UV) nociva del sol».

«Según el último informe cuadrienal, la capa de ozono se está recuperando, lo que es una fantástica noticia. Nunca se destacará lo suficiente hasta qué punto el Protocolo de Montreal contribuyó a la mitigación del cambio climático. En los últimos 35 años, el Protocolo se convirtió en un verdadero defensor del medio ambiente», explicó la secretaria ejecutiva de la Secretaría del Ozono perteneciente al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Meg Seki. «Las evaluaciones y los exámenes que realiza el Grupo de Evaluación Científica siguen siendo un componente esencial de la labor del protocolo, que ayuda a informar a las instancias normativas y decisorias», amplió.

De esta manera, los estudios de la OMM confían en que en el año 2040 en casi todo el planeta, 2045 en el Ártico y 2066 en la Antártida se llegue a la recuperación de la capa de ozono, con tendencia positiva desde el año 2000 y cambios negativos entre 2019 y 2021 debido, principalmente, a las condiciones meteorológicas.

«Las medidas adoptadas en relación con el ozono sientan un precedente para la acción climática. El éxito obtenido gracias a la eliminación progresiva de las sustancias químicas que destruyen la capa de ozono nos muestra lo que puede y debe hacerse (con carácter de urgencia) para abandonar los combustibles fósiles, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar, por lo tanto, el aumento de las temperaturas», detalló Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

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