Este viernes cierra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que este 2020 se dio bajo el lema «apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable», el cual busca concienciar sobre el impacto de la alimentación del niño lactante en el medio ambiente.

Como todos los años, se busca que los gobiernos protejan y promuevan el acceso a la asesoría en lactancia para poder apoyar el proceso. La lactancia materna tiene beneficios emocionales tanto como físicos y vinculares, haciéndole bien al lactante y a la madre.

La leche materna es el alimento más completo para el recién nacido. Es aconsejable amamantar exclusivamente hasta los seis meses, edad aproximada para que los niños comiencen a incorporar en su dieta otros alimentos, y hasta los dos años como edad mínima para comenzar con el proceso de destete.

Además, la leche materna aporta todas las vitaminas, grasas y proteínas que el bebé necesita en la cantidad exacta, y defensas al sistema inmunológico para prevenir enfermedades. Está a la temperatura indicada y tiene el beneficio económico de no tener que adquirirla y es infinita. Crea lazos que protege al bebé tanto física como mentalmente.

Asesoramiento en lactancia

El asesoramiento en lactancia puede provenir de profesionales de la salud, de asesores en lactancia o grupos de apoyo y se puede realizar en centros de salud, hospitales, clínicas o consultorios privados.

Asimismo, en redes sociales podemos encontrar diversidad de asesoras en lactancia. Y en nuestro país contamos con Fundalam, quienes se especializan en lactancia y maternidad.

Para aquellas personas que no pueden amamantar a su recién nacido o niños internados en neonatología, hay bancos de leche en diversas instituciones de salud que cooperan con la continuidad de esta práctica cuando se atraviesan momentos de crisis.

Lactancia y coronavirus

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que durante la pandemia se continúe con la lactancia teniendo en cuenta pautas de cuidado como el uso de máscara durante el contacto con el niño, lavarse las manos antes y luego del amamantamiento y mantener la higiene de las superficies en contacto con el niño.

Además, aclaran que las mujeres con COVID-19 pueden continuar amamantando, dado que la leche materna no es el factor determinante en la transmisión del virus y al lactante le trae beneficios inmunológicos.

Siempre seguí tu instinto, conectate piel a piel con tu bebé, relajate al momento de la lactancia y, si tenés alguna duda, contactate con una asesora para lograr una lactancia exitosa para el bebé y la mamá. Que nadie te juzgue por darle amor y alimento a tu bebé, es una conexión única e irrepetible.