La pandemia de coronavirus que afronta el mundo por segundo año consecutivo representa una pérdida para el rubro turístico global de aproximadamente 4 billones de dólares, según el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Publicado este 30 de junio, fecha en la que habitualmente se realizan balances, el documento presentado en conjunto con la Organización Mundial de Turismo (OMT) «afirma que el turismo internacional y sus sectores altamente vinculados sufrieron una pérdida estimada de 2,4 billones de dólares en el 2020, tras una fuerte caída en las visitas turísticas internacionales» y «este año puede producirse una pérdida similar, advierte el informe, señalando que la recuperación del sector turístico dependerá en gran medida de la aplicación global de las vacunas contra el COVID-19».

Precisamente, la respuesta a la crisis global tiene un denominador común: planes de vacunación, que no avanzan en idénticas proporciones en los países más y menos desarrollados. Por este motivo, la secretaria general interina de UNCTAD, Isabelle Durant, asegura que «el mundo necesita un esfuerzo de vacunación global que proteja a los trabajadores, mitigue los efectos sociales adversos y se tomen decisiones estratégicas en relación con el turismo, teniendo en cuenta los posibles cambios estructurales».

Asimismo, la caída del turismo (-88%, casi un billón de viajes menos en 2020) influye directamente en la tasa de desempleo, que el informe calcula incremente un promedio de 5,5% en la mano de obra no calificada. Porcentaje que varía de 1 a 15% según las políticas públicas y relevancia de la industria en cada país.

Al respecto de los programas para mitigar la pandemia, el texto subraya algunos países donde espera que el sector turístico se reactive rápidamente por la distribución de vacunas en su población. Tales son los casos de Alemania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Suiza. Además, el futuro escenario dependerá de algunos factores como «las restricciones a los viajes, la lentitud en la contención del virus, la poca confianza de las personas para viajar y un entorno económico deficiente».

De todas formas, desde la OMT advierten que la recuperación hasta cifras previas a la aparición del coronavirus no se dará hasta 2023, como mínimo. El secretario general de esta entidad, Zurab Pololikashvili, manifestó que «el turismo es un salvavidas para millones de personas, y avanzar en la vacunación para proteger a las comunidades y apoyar la reanudación segura del turismo es fundamental para la recuperación de puestos de trabajo y la generación de recursos muy necesarios, especialmente en los países en desarrollo, muchos de los cuales dependen en gran medida del turismo internacional». Cabe mencionar que las tasas de vacunación entre países oscilan entre 1% y 60% de la población, lo que confirma la profunda desigualdad expuesta por la propagación del COVID-19.

Finalmente, vale destacar que el informe de UNCTAD realizó un escenario estimativo de pérdidas de Producto Bruto Interno (PBI) y ubica a Turquía como el país más afectado, con caídas de entre 6,3 y 9,1% de su PBI. Luego se sitúan Ecuador (5,5 a 9%), Sudáfrica (5,5 a 8,1%), Irlanda (4,1 a 5,9%), Suiza (3 a 4,3%) y Corea del Sur (2,7 a 3,8%). Argentina se coloca en el 11° lugar detrás de Australia, Reino Unido, Francia y Noruega, con 1,7 a 2,4%. En cuanto a regiones, el noreste y sudeste de Asia son los más afectados.

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