Desde los egipcios en el 1.600 Antes de Cristo hasta la actualidad cuando se nos corta la luz, las velas forman parte de los rituales cotidianos tanto como espirituales de la humanidad.

Tradicionalmente, las velas se utilizaron para iluminar, pero también desde la antigüedad son un instrumento simbólico y espiritual con el objetivo de potenciar deseos o elevar plegarias conectando con nuestro ser astral.

Un rito

Existen infinitos rituales en los que las velas son el elemento elegido para este tipo de prácticas. De hecho, en Oriente tanto como en Occidente, las velas forman parte de las ceremonias y rituales de las diferentes religiones que conocemos.

La función primordial de las velas en cualquier ritual es la de actuar como elemento purificador. Queman la negatividad que afecta a la persona y proporcionan claridad, es decir luz, a ese hecho o momento que intentamos resolver.

Un símbolo

La vela es símbolo de movimiento, fuerza y energía. La cera se relaciona con el elemento Tierra que se trasforma en el elemento Aire que da vida al elemento Fuego cuya llama, una vez encendida, genera el elemento Agua al quemarse y consumir la cera.

La llama de la vela que representa el elemento Fuego simboliza también la vida, la energía en movimiento. Y su poder puede utilizarse para conseguir distintos objetivos a través de rituales destinados a producir cambios importantes en la vida de cualquier persona

Colores y usos de las velas

Vela Blanca: ayuda a atraer energías positivas. Proporciona armonía, equilibrio, paz y elimina las energías negativas.

Vela Rosa: es utilizada para las relaciones de afecto, para encontrar el alma gemela, enviar buenas vibras a un ser querido. Se relaciona con el amor, el romanticismo, el cariño y la dulzura.

Vela Azul: ayuda a llevar serenidad e incentivar cualidades espirituales como la fe, la esperanza, la fidelidad. Además, colabora en calmar tensiones y resolver conflictos.

Vela Verde: se utiliza para invocar buena salud y atraer fortaleza y calma. Es el color de la fertilidad, ya que se relaciona con la Madre Tierra. Atrae el equilibrio mental y ayuda a forjar seguridad y estabilidad emocional.

Vela Amarilla: es el color del intelecto y se utiliza para atraer la claridad del pensamiento, pero también ayuda a despertar el poder de la mente y es utilizada para invocar vitalidad y alegría.

Vela Roja: proporciona fuerza, dinamismo y coraje. Pero solo debe ser utilizada en situaciones de emergencia porque se trata de una vela de protección.

Vela Violeta: invoca las altas vibraciones energéticas. Se utiliza para potenciar la espiritualidad, la sabiduría y el aprendizaje espiritual, favoreciendo así la transmutación del odio en amor.

Vela Naranja: esta vela potencia el rojo y el amarillo proporcionando así la armonía. Brinda alegría y serenidad ayudando a que las cosas salgan bien. Se utiliza para tomar decisiones importantes.

Vela Dorada: representa el poder espiritual, la prosperidad, el dinero.

Vela Negra: este color se utiliza para realizar limpiezas energéticas, ya que absorbe las energías negativas, transformándolo en energía neutra.

Ritual con velas

Para realizar una limpieza en el hogar o en el trabajo se puede hacer este ritual de limpieza en el que necesitás incienso o palo santo, una vela (de preferencia blanca), vinagre y sal.

De esta manera, vas hasta el fondo de tu oficina o casa (si tenés patio desde ahí). Prendés la vela y con el incienso o palo santo también prendido vas recorriendo cada una de las esquinas del lugar y colocás un montoncito de sal y un chorrito de vinagre. Una vez que llegues a la puerta principal, colocás una línea de sal más grande y un poco más de vinagre. Durante el proceso podés invocar a tus guías espirituales o a la deidad de la que seas devota o devoto. Lo importante es invocar protección y, con respeto, pedirle a los seres o energía no deseada que se vayan de ese lugar porque ahora sos vos quien va a impregnar tu energía positiva en ese lugar.

Por último, desde el fondo del lugar barrés la sal y la vas moviendo por el lugar hasta llegar a la puerta de entrada. En caso de ser tu casa, la llevás hasta la vereda y la barrés hasta la calle. La sal es un neutralizante de energías junto con el vinagre. La vela es para proporcionar luz a las energías o seres negativos y el incienso o palo santo es una forma de cambiar el olor y por lo tanto la energía del ambiente. Ahora sí tenés un lugar armonizado para todos tus días.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Estefanía Deniz.

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